Messi recibirá este viernes en Oviedo el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, una distinción por su impacto global como figura deportiva. Su llegada alteró la rutina de la ciudad, y entre la expectativa apareció Martín Rojas Rivera, un argentino que logró cruzarse con la estrella y dejó una impresión duradera.
Rojas Rivera, nacido en Argentina, relató a TN que el instante en que tocó la mano de Messi lo marcó de forma definitiva. Dijo que quedó grabada una imagen de ese momento y que, para diferenciarse del resto, llevó puesta la camiseta albiceleste. En esas palabras, confesó haber sentido una emoción especial y haber conservado una foto del momento.
A modo de recuerdo, y luego de ese encuentro, explicó que, en un impulso, junto a su esposa Jimena decidieron hacerse un tatuaje con el número 10 que Messi llevó en su camiseta durante el Mundial de Qatar 2022.
La historia de Martín se inicia en Argentina. Con su mujer, emigró a España hace ocho años para buscar nuevos horizontes. Residen en Oviedo desde hace casi seis años y, antes, vivían en Tarragona, Cataluña. Aseguró que la decisión no estuvo motivada por motivos económicos, sino por curiosidad y la oportunidad de vivir una experiencia diferente, la cual finalmente los llevó a quedarse.
La jornada en Oviedo transcurrió de manera tranquila. Martín y Jimena habían ido al aeropuerto para recibir a Messi, pero no pudieron acercarse por la velocidad de la llegada. Intentaron nuevamente durante la jornada, ya que les habían dicho que el astro podría pasar por esa zona, pero no consiguió entradas. El ambiente en la ciudad, más sosegado que en Argentina, dio paso a un encuentro que parecía improbable.
Cuando Messi bajó del coche, descrito como impecable, y con la presencia de Antonella Roccuzzo, Martín se colocó junto a la valla y, acercándose al astro, logró rozar su mano. Contó que ese contacto le resultó “increíble” y que dejó a la vista una gran sonrisa.
Tras ese episodio, el teléfono de Martín no dejó de sonar: recibió cientos de mensajes de amigos españoles, argentinos y familiares que se enteraron del momento. En medio de la emoción, él y su esposa decidieron ir directo a un tattoo para recordar lo vivido, un gesto que describen como un impulso.
Aun no le comunicaron la decisión a su familia, pero esperan compartir pronto la experiencia y el recuerdo que quedó sellado junto a la figura de Messi durante su visita a Oviedo.



