La Unión Europea anunció que sus banderas ondearán a media asta en Bruselas, Estrasburgo y Luxemburgo, así como en las oficinas y representaciones comunitarias en España, desde este miércoles hasta la medianoche del domingo, en señal de duelo por la tragedia ferroviaria ocurrida en Urda, Toledo. La decisión fue tomada de forma conjunta por todas las instituciones europeas para expresar solidaridad ante la devastadora colisión.

La portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho, describió la medida como una muestra de solidaridad entre los países miembros. Por su parte, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, transmitió sus condolencias y afirmó que “Europa llora con vosotros”. A lo largo del día, varios líderes y autoridades de la Unión difundieron mensajes de apoyo a las víctimas y a sus familias.

En España, continúan las operaciones de rescate y la búsqueda de personas desaparecidas. Los equipos de emergencias trabajan en el lugar del accidente, mientras que algunas familias publicaron información de sus seres queridos en redes sociales para facilitar su localización.

El siniestro se registró esta mañana cerca de la estación de Urda, en un tramo entre Mora, Orgaz y Urda. Según las primeras reconstrucciones, un tren AVE chocó por detrás a un tren de la empresa Iryo que había quedado detenido aproximadamente 25 kilómetros más adelante.

El rey Felipe VI expresó su conmoción ante el suceso. El monarca, que se encontraba en una base militar, confirmó que regresará a Madrid para seguir de cerca la evolución de la emergencia y envió condolencias a las familias afectadas, además de agradecer a los servicios de emergencia, entre ellos la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Antes de las palabras del rey, la Casa Real difundió un mensaje oficial por X en el que expresaron su preocupación y acompañamiento a las familias de las víctimas y a las personas heridas.

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, pidió una investigación gubernamental inmediata y una investigación judicial independiente, con todos los medios y sin interferencias. Aclaró que, si bien es momento de rendir homenaje a los fallecidos y apoyar a los heridos, los españoles esperan respuestas ante las preguntas que surgen de lo sucedido, y remarcó que no es el día para discutir responsabilidades.