Google Play quitó de su tienda una aplicación que se hacía pasar por WhatsApp y que, antes de ser retirada, había reunido más de 500.000 descargas. El responsable detrás de la app fue identificado como Agment Assets sallu, y la versión fraudulenta estuvo disponible durante varias semanas, engañando a usuarios.

El hallazgo surgió a raíz de una alerta publicada en Reddit por un usuario llamado 2ne1cheese, quien señaló la presencia de una app denominada “WhatsApp Messenger” que replicaba casi de forma exacta la app oficial de Meta. En la ficha de la tienda, el mensaje público data de septiembre.

Quien creó la versión falsa utilizó capturas de pantalla, iconos y textos descriptivos prácticamente idénticos a los de la versión legítima de WhatsApp. Según aportes de la comunidad, la aplicación apareció en ciertos países como resultado patrocinado cuando los usuarios buscaban la app para descargarla, lo que, sumado a la copia casi idéntica de la ficha, facilitó una parte importante de las descargas fraudulentas.

La único diferencia visible entre ambas apps era el nombre del desarrollador: Agment Assets sallu, frente a WhatsApp LLC, propiedad de Meta. Es un detalle fácil de pasar por alto para quien realiza búsquedas habituales.

La app real de WhatsApp supera los 10.000 millones de descargas, cuenta con más de 246 millones de reseñas y ostenta la insignia “Elección del editor”. Cualquier aplicación que pretenda ser WhatsApp sin exhibir estos elementos se considera una falsificación.

Además, la cuenta del desarrollador involucrado tenía publicada únicamente esa aplicación en su perfil.

Este tipo de suplantaciones representa un riesgo directo para la seguridad y los datos personales de los usuarios. Entre los peligros habituales figuran la instalación de malware y la solicitud de permisos para acceder a información sensible del dispositivo.

Las variantes fraudulentas suelen usarse para robo de contraseñas, credenciales bancarias, archivos y fotografías. La escasez de reseñas y la similitud casi exacta con la ficha original dificultan que el usuario identifique la amenaza antes de descargar.

El caso de la supuesta WhatsApp no fue aislado: durante la misma semana también apareció un clon de Google Chrome, creado por Hizbartech. Esa app escaló en los resultados mediante campañas publicitarias y alcanzó más de 100.000 descargas antes de ser retirada. Al igual que el imitador de WhatsApp, replicó imágenes y descripciones oficiales para presentarse como la aplicación legítima, lo que evidencia un patrón de suplantación en apps populares de Android.

Google Play retiró la versión falsa de WhatsApp una vez que tuvo conocimiento de la suplantación, por lo que ya no está disponible para descarga. Ante este tipo de casos, se recomienda verificar el desarrollador y las insignias oficiales al momento de instalar cualquier app que pretenda ser un servicio conocido.