Lionel Messi regresó a España para ser homenajeado en Oviedo con la entrega del Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026, reconocimiento otorgado por su talento, trayectoria y labor solidaria destinada a facilitar la educación y la salud de niños desfavorecidos. En la ceremonia, el astro rosarino fue recibido por una gran multitud de seguidores que se acercaron para saludarlo y, posteriormente, para que les firmara camisetas de la selección argentina y del Barcelona.

Poco después de la ceremonia, comenzaron a circular videos de un niño argentino que vive en España desde hace tres años, cuyo entusiasmo por la visita del jugador se hizo evidente. Arrodillado entre lágrimas, expresó que para él era todo un sueño poder obtener la firma y que ese momento era impensable.

Messi, de extensa trayectoria tanto con la selección argentina como a nivel de clubes, fue invitado a Oviedo para recoger el premio que reconoce no solo su brillante rendimiento deportivo sino también su labor social, que incluye iniciativas para mejorar el acceso a la educación y a la atención médica de niños en situación vulnerable.

En declaraciones a la agencia EFE, el deportista sostuvo que la decisión de viajar fue influenciada por su familia, especialmente por su padre, quien lo animó a ausentarse de algunos compromisos para asistir a la ceremonia. Detalló que, aunque su agenda de partidos complicaba su presencia, el reconocimiento le resultó significativo y trascendió lo que ocurre en la cancha, motivo por el cual se mostró agradecido y feliz por poder compartir ese instante.

Al cierre de sus intervenciones, Messi dejó claro cómo le gustaría ser recordado: como un atleta que persiguió sus objetivos y sueños, que enfrentó obstáculos pero nunca dejó de intentar alcanzarlos, incluso cuando las cosas no se daban como esperaba.