Este martes, Boca Juniors logró una historic triunfo ante Vasco da Gama en Brasil y se clasificó para la final de la Copa Sudamericana. En medio de la celebración, Flamengo presentó un duro comunicado en el que denuncia daños en el estadio Maracaná.
Antes de ese encuentro, se abrió un debate notable sobre la posibilidad de que Vasco actuara como local en el histórico recinto de Río de Janeiro, e incluso el club recurrió a la Justicia para obtener la habilitación de último momento.
Flamengo afirmó que ocurrieron destrozos considerables en diferentes zonas del Maracaná. Según la documentación que entregaron al club, se rompieron cientos de sillas, se vandalizaron baños y bares, y se dañaron estructuras de rampas de acceso y de señalización del estadio, entre otros daños.
El club también señaló que estos hechos fueron cometidos por parte de los aficionados presentes, mostrando un desapego total por el patrimonio de uno de los estadios más emblemáticos del fútbol mundial.
Por otra parte, Flamengo deberá enfrentar a Estudiantes este jueves en el mismo Maracaná y la administración del estadio trabaja a contrarreloj para dejar todo listo y poder recibir a unos 70 mil espectadores.
Tanto Flamengo como la administración del Maracaná expresaron que lo sucedido es “absolutamente inaceptable” y agradecieron a los trabajadores que están a cargo de las reparaciones para que el recinto esté en condiciones para el próximo encuentro.
Hasta ahora no se difundieron ni el monto de los daños ni en qué sectores específicos se produjeron, por lo que no quedó claro si los responsables fueron hinchas de Vasco da Gama o de Boca. La evaluación de los daños continuará durante el día, y las cifras oficiales se comunicarán al cierre de la inspección realizada por la Dirección. En paralelo, Fla-Flu Serviços dispuso un equipo de trabajo para acelerar las reparaciones necesarias.



