Federico Balestrini viene preparando su salto a la presidencia de Vélez Sarsfield, cargo para el que aspira a ser elegido el próximo 15 de noviembre. Con 29 años, ya se ubica entre los dirigentes más jóvenes que podría recordar la historia del club de Liniers, y él mismo subraya que la única referencia de una presidencia tan joven sería la de José Amalfitani, a quien considera un ejemplo y un orgullo.
Su arraigo velezano va más allá de la actualidad: se formó en el Instituto Educativo del club, del que es egresado, y conoce de memoria los pasillos de la comisión directiva, donde el apellido Balestrini pesa desde hace dos décadas. Su padre, Álvaro, fue presidente de Vélez entre 2005 y 2008 en representación de la agrupación Círculo El Fortín y ocupó también el cargo de secretario durante la gestión de Raúl Gámez, otro histórico dirigente. Sus hermanos Tomás y César, así como su tío Alberto Balestrini, también fueron parte de la actividad política velezana; este último ocupó roles de relevancia en la Provincia y la Nación.
El propio Balestrini trasladó su despertar político a la campaña de 2014, cuando Vélez enfrentó a Gámez con José Luis Chilavert. En ese entonces él cursaba la secundaria en el colegio del club y su padre buscaba la secretaría. “Ahí se me cautivó el bichito”, recuerda en diálogo con Infobae. A los 19 años cofundó la Juventud del Círculo El Fortín, una cantera de dirigentes que terminó nutriendo a la agrupación actual. Muchos de los integrantes de la comisión que hoy lidera provienen de ese ciclo, según explica el propio Balestrini. La experiencia opositora durante la gestión de Sergio Rapisarda, al frente de la Cruzada Renovadora, terminó de consolidar al grupo y empujó la conformación de una candidatura.
En 2023, la alianza Primero Vélez obtuvo el triunfo con Fabián Berlanga como candidato a presidente, al cosechar 4.398 votos sobre 7.665 emitidos, récord de participación en la historia del club. Balestrini asumió como secretario general con 26 años, un logro que valoró profundamente, ya que fue un puesto que también ocupó su padre y le permitió aprender mucho en este tiempo.
Tres años después, esa coalición se fragmentó. Según el relato de Balestrini, la ruptura se cristalizó tras la obtención de la Liga Profesional 2024, cuando Berlanga habría tomado decisiones de forma unilateral que, a su juicio, alejaron al club de los socios. Uno de los ejemplos citados fue la designación de Sebastián Domínguez como director técnico tras la salida de Gustavo Quinteros, decisiones que, afirma, no se discutieron con nadie.



