La Cámara de Diputados de Salta dio media sanción a un proyecto de ley que propone medidas de prevención y coerción para disminuir las conductas violentas de adultos en eventos deportivos infantiles. La iniciativa, presentada por el diputado Carlos Jorge, del bloque Todos por Salta, generó un intenso intercambio durante el debate, con críticas y choques de ideas.
El legislador informante explicó que la motivación es el incremento de incidentes de violencia en actividades deportivas para menores, y destacó que, si bien la prevención es fundamental, no alcanza por sí sola para evitar hechos extremos. Por ello, el proyecto contempla sanciones previstas en el Código de Contravenciones.
Su colega Adrián Valenzuela recordó algunos hechos recientes que condicionaron la presentación. El 18 de octubre, en el barrio San Benito de la ciudad de Salta, simpatizantes de dos equipos se enfrentaron con armas de fuego y con piedrazos, dejando personas heridas. Semanas antes, en Campo Quijano, durante el clásico de divisiones inferiores entre Unión Huaytiquina y Atlético Social Boroquímica, en la categoría jóvenes de 14 años, una madre desencadenó un episodio de violencia que motivó la intervención del director técnico y generó un enfrentamiento entre padres y otros adultos, mientras los jugadores trataban de calmar la situación.
La ley propone desalentar la violencia en el desarrollo de actividades deportivas y culturales infantiles o juveniles, promoviendo entornos seguros y respetuosos, y sus objetivos quedaron plasmados en el artículo primero del proyecto, que afirma su alcance a toda actividad infantil o juvenil desarrollada dentro de la provincia, ya sea en el ámbito público o privado, incluyendo competencias, entrenamientos, encuentros recreativos y eventos vinculados.
Entre sus principios figuran el interés superior de niñas, niños y adolescentes, la prevención de la violencia, la responsabilidad de las personas adultas que organizan o acompañan esas actividades, la promoción de valores educativos, deportivos y culturales, y la razonabilidad y proporcionalidad de las medidas.
En cuanto a la prevención, se propone realizar campañas de concientización y difundir pautas de convivencia dirigidas a familias, entrenadores y organizadores, junto con recomendaciones para la organización segura de eventos, priorizando el uso de recursos ya existentes. También se prevén capacitaciones para entrenadores, docentes, formadores, dirigentes, árbitros y organizadores, orientadas a la prevención de conflictos, la resolución pacífica de disputas, la gestión de situaciones de violencia y la promoción del respeto en contextos formativos.
Para su implementación, el proyecto prevé la creación de una autoridad de aplicación encargada de ejecutar estas medidas. La iniciativa quedó en manos del Senado para su tratamiento definitivo.



