El mercado de los videojuegos por streaming continúa ganando impulso gracias a los avances en inteligencia artificial y a la expansión de las infraestructuras de datos, y podría alterar el mapa de las consolas tradicionales como la PS5 o la Xbox. Un informe de Bloomberg Intelligence indica que el segmento por streaming, apoyado en centros de datos para la computación en la nube, podría disputar un volumen significativo de negocio en los próximos años, estimándose ventas globales de 38.000 millones de dólares para 2035.

La diferencia central entre el streaming y el modelo clásico radica en dónde se procesa el juego y quién asume el costo. En el esquema tradicional, el usuario compra una consola o una PC de alta gama y el juego se ejecuta en su propio equipo; la inversión inicial es elevada, el rendimiento es estable, funciona sin conexión y lo adquirido queda en la biblioteca personal. En la nube, el juego se procesa en servidores remotos y llega al dispositivo del usuario como si fuera un video, lo que permite jugar títulos exigentes desde teléfonos, notebooks o televisores sin hardware sofisticado y con un costo de entrada reducido, normalmente mediante suscripción. El contra es que la experiencia depende de una conexión de red estable y rápida, la latencia puede ser mayor y el catálogo depende de lo que la plataforma decida ofrecer.

Hoy por hoy, el cloud gaming no funciona tanto como un reemplazo sino como un complemento dentro de la oferta de varias compañías, entre ellas Microsoft, que ya integra estas soluciones a su ecosistema de consolas.

El avance de la IA podría ampliar aún más este universo y afectar la forma de negocio de las consolas tradicionales: si a la demanda de potencia se le suma que la transmisión desde centros de datos puede resultar más eficiente que desarrollar y lanzar nuevas máquinas cada pocos años, el modelo de entrega y monetización de los videojuegos podría sufrir cambios relevantes.

Entre los grandes nombres, Nintendo aparece con una desventaja inicial frente a rivales con mayor trayectoria en juego en la nube. Por su parte, Sony mantiene un ecosistema más consolidado a través de PlayStation Plus y del accesible PlayStation Portal para jugar remotamente. En cambio, Microsoft, Nvidia y Tencent, según Bloomberg Intelligence, podrían beneficiarse de sus inversiones previas en infraestructura de nube.