El fútbol como fenómeno cultural y económico se refleja cada vez más en los videojuegos. Más allá del simple espectáculo deportivo, los titles de EA Sports han construido un abanico de propuestas que integran arte, cultura e industria, y que se venden como mercados paralelos dentro de una misma experiencia. FC 27, heredero de la saga FIFA (1994-2023), llega con la expectativa de convertirse en una suerte de “metaverso” del balompié, al acoplar en un solo título múltiples formatos y enfoques.
Entre las ofertas habituales, el juego conserva las partidas de simulación para un jugador o para jugar con amigos en la sala o en línea, con modos que van desde temporadas hasta torneos; también mantiene el modo carrera, ya sea como futbolista o como entrenador. En paralelo, aparece el fútbol de fantasía de Ultimate Team, un híbrido entre juego de colección y gestión deportiva, donde las cartas y los ítems se negocian y los planteles evolucionan con el tiempo. A esa estructura se suman numerosos minijuegos y desafíos distribuidos por el juego, orientados a mejorar la coordinación y la velocidad de ejecución. Y, por último, está The Grounds, una propuesta que amplía la experiencia más allá del estadio.
The Grounds se presenta como un entorno digital adicional, una suerte de mundo dentro del juego que se articula como una mini ciudad. Por ahora, cuenta con tres distritos: Seiza, con guiños a La Boca y un aire porteño; Montclair, que remite a estilos franceses; y Parkside, con una impronta británica. Este agregado busca ampliar la participación del usuario, brindando escenarios y actividades que complementan las partidas convencionales.
La idea de un modo de mundo abierto ya venía circulando desde el reinicio de la saga con FC 24 y se mantiene en FC 27 con una presencia discreta pero cumplidora. En conjunto, los FC de EA Sports ya no son simples juegos de fútbol: se presentan como un ecosistema donde la experiencia de juego, la gestión, la colección y la exploración digital conviven en un único producto. En cuanto al aspecto económico, el título se sitúa en torno a un precio que ronda las 200.000 pesos, lo que también aporta a la conversación sobre la hiperfinanciación y las dinámicas de monetización que caracterizan a la industria en este periodo.



