Aleksander Madry anunció su regreso a OpenAI para trabajar junto al científico jefe Jakub Pachocki en los desafíos de seguridad que anticipa una inteligencia artificial cada vez más poderosa. Madry había salido de la empresa en mayo de 2026, cuarenta y ocho meses después de su llegada, en lo que describió como un periodo que terminó pareciendo un año sabático, señalando que su prioridad entonces fue intentar que la IA fuera más útil para las personas.

No obstante, el progreso de la IA entró en una nueva fase, según el propio Madry, que interpretó como un cambio de ritmo en el desarrollo. En ese marco, resolver de forma sólida los problemas de seguridad que plantean sistemas cada vez más capaces pasó a ocupar un lugar central en la estrategia de la empresa, explicó en su mensaje de regreso.

Pachocki, por su parte, respondió en la misma red social que había pedido que Madry volviera para colaborar en cuestiones relativas al ritmo y las implicancias del avance tecnológico y para definir cómo esas conclusiones deben orientar la estrategia de OpenAI. Valoró la experiencia de Madry y expresó su satisfacción por su reincorporación.

El propio Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, dio su aprobación a la incorporación y afirmó que Madry cuenta con un conjunto de habilidades clave para afrontar los retos de seguridad que se avecinan, especialmente en un marco de posibles desarrollos hacia una “superinteligencia”.

Madry ingresó a OpenAI en 2023 y estuvo al frente del equipo de Preparación, creado para evaluar riesgos catastróficos asociados a los modelos más avanzados, cubriendo amenazas cibernéticas, biológicas y de autonomía operativa. A mediados de 2024 fue reasignado a un rol orientado al razonamiento de la IA.

Antes de su etapa en OpenAI, Madry dirigió el Centro de Aprendizaje Automático Desplegable del MIT y fue cocoordinador del Foro de Políticas de IA de esa casa de estudios, cargo que continúa ocupando en licencia.

El regreso de Madry ocurre en un momento en el que OpenAI comunicó que Astra, uno de sus modelos en desarrollo, recibió en septiembre de 2026 el nivel “Crítico” de capacidad cibernética dentro de su Marco de Preparación, primer modelo en obtener esa clasificación. Esa calificación implica que, con las herramientas y accesos adecuados, Astra podría identificar fallas de seguridad desconocidas y explotar vulnerabilidades en sistemas fuertemente protegidos sin intervención humana.

La compañía destacó que, ante ese riesgo, se retrasaron partes del desarrollo y el lanzamiento de Astra para reforzar protecciones contra el mal uso y las acciones no autorizadas, y para verificar exhaustivamente las salvaguardas antes de avanzar.