La autoridad oficial volvió a postergar, la semana pasada, el tratamiento del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, incluido en el paquete sobre Malvinas que el presidente Javier Milei pretendía convertir en un eje de la agenda política. Según trascendidos, la pausa obedeció a instrucciones del Departamento de Estado de Estados Unidos, con el objetivo de garantizar que las empresas norteamericanas no queden expuestas a futuras sanciones previstas por la norma.
En una conferencia de prensa, el subsecretario del Departamento de Estado, Christopher Landau, y el canciller argentino Pablo Quirno, coincidieron en señalar el interés de Washington por resguardar a sus empresas, al tiempo que destacaron que Estados Unidos respeta el proceso legislativo de la Argentina. Quirno, por su parte, sostuvo que Milei ha convertido la alianza con Estados Unidos en una prioridad geopolítica para la Argentina y afirmó que ambos países expresan sus posiciones con claridad y cumplen lo prometido.
Antes de esa intervención, Quirno y Landau habían mantenido una reunión enfocada en temas de seguridad, inversiones y cooperación económica, y se confirmó que Landau tiene previsto reunirse con Milei este viernes. La visita de Landau se inscribe en un marco de coordinación entre ambos gobiernos, según señalan desde la Casa Rosada.
A su vez, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, había hecho saber a las autoridades argentinas la preocupación de Washington por las posibles sanciones que podría imponer la Defensa de la Soberanía para empresas vinculadas a las petroleras Rockhopper (de origen británico) y Navitas (israelí) que operan en Malvinas. Esa inquietud aparece vinculada a que varias de las firmas que trabajan con el proyecto Sea Lion tienen origen estadounidense, lo que explicaría el énfasis de Estados Unidos en evitar que la normativa afecte a estas compañías.
En síntesis, pese al giro político impulsado por Milei y su equipo, la Casa Blanca mantuvo una postura que prioriza la protección de intereses corporativos norteamericanos, al tiempo que reiteró su rechazo a comprometer la relación bilateral en medio de la discusión legislativa argentina.



