Buenos Aires, 23 de octubre (NA) – En los últimos tiempos, Karina Milei, titular de la Secretaría General de la Presidencia, ha tomado un rol protagónico como mediadora en la mesa política que se reúne semanalmente para definir criterios y plazos de acuerdos con los gobernadores aliados, así como para avanzar en la agenda legislativa.
Según pudo saber Noticias Argentinas, la funcionaria busca acercar posturas entre los integrantes del círculo cercano que conforman ese grupo de trabajo, con miras a forjar una estrategia de alianzas para 2027 y dar impulso a la agenda legislativa.
En la última reunión, una fuente cercana señaló que Milei, la más joven de la familia Milei, planteó la necesidad de que todos los actores colaboren para avanzar en los acuerdos, aunque reconoció la complejidad del proceso debido a las demandas de los representantes provinciales.
La discusión refleja la diversidad de posturas en la mesa. Por un lado, Martín y Eduardo “Lule” Menem buscan demorar los tiempos para facilitar entendimientos con los gobernadores y sostener la estructura territorial de La Libertad Avanza. Paralelamente, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el asesor presidencial Santiago Caputo impulsan acelerar las negociaciones para cerrar cuanto antes pactos que respalden el programa económico.
Se sumaron también el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la senadora Patricia Bullrich, figuras con peso propio que prefieren no alinearse con ninguna de las tribus en disputa.
Tras la salida de Manuel Adorni, Karina Milei ganó protagonismo en estas discusiones y, desde su entorno cercano, la señalan como clave para ordenar las diferencias y encauzar las negociaciones.
Además de las conversaciones cotidianas, el propio presidente Javier Milei ha delegado gran parte de la tarea en su hermana y evita involucrarse de forma directa en las definiciones. Su agenda permanece enfocada, entre otros temas, en la disputa electoral en España, y dedica esfuerzos a impulsar candidatos de derecha tanto en la región como a nivel mundial.
Las fracturas internas siguen demorando definiciones sobre la arquitectura del armado político. Sin embargo, desde el oficialismo sostienen que cada avance cuenta con la aprobación del jefe de Estado. “Milei deja ciertos temas en manos de otros; es una forma de gestionar, pero la última palabra la tiene el Presidente. Si se está avanzando, es porque él dio el visto bueno”, afirmó a NA un funcionario cercano.



