La Coalición Cívica aclara que no hubo ni hay negociaciones concretas para que Elisa Carrió participe como candidata en la Ciudad de Buenos Aires mediante un acuerdo con Axel Kicillof. Sus dirigentes más cercanos calificaron de “disparate absoluto” la versión que circuló en público y mantienen a la alianza fuera de cualquier alianza con el kirchnerismo. En medio de un escenario electoral complejo, el bloque de legisladores -con mandato mayormente vencido en 2027- evalúa salidas para preservar el espacio.
La trayectoria de la CC, que sumaba 19 diputados nacionales en 2010 y alcanzó su mayor incidencia tras el segundo lugar de Carrió en 2007, fue oscilando a lo largo de los años. Su papel clave en el Acuerdo Cívico y Social con el radicalismo y el socialismo en 2009 contrasta con un sendero marcado por altibajos: obtuvo apenas 1,8% en las elecciones de 2011, dejó UNEN en 2014, se acercó a Mauricio Macri para formar Cambiemos y, con el triunfo de Milei, vio desintegrarse Juntos por el Cambio. Hoy, corre el riesgo de quedar sin representación en el Congreso.
“Estamos atrapados entre dos extremos, y no vemos una salida viable en este momento. No queremos volver al pasado, pero este presente no tiene rumbo claro. Este gobierno beneficia solo a una quinta parte de la población y está erosionando la clase media”, expresó uno de los legisladores cercanos a Carrió, al describir el panorama. Tras la últimas elecciones nacionales, no hubo ingreso de nuevos diputados; quedaron Maximiliano Ferraro y Mónica Frade con mandatos hasta diciembre próximo.
En la Legislatura de la Ciudad solo permanece Facundo Del Gaiso, cuyo mandato termina en 2027, mientras que en la provincia de Buenos Aires hay tres diputados, con Andrés de Leo como único legislador que continua hasta 2029. En el resto del país, la CC cuenta con cuatro representantes en Río Negro. Del Gaiso destacó que, si se dan las circunstancias, podrían quedarse sin cargos, pero no sin causas para seguir luchando.
La visión de Carrió hacia Milei es crítica: le atribuye “falta de humanismo” y “enajenación”, lo que complica cualquier posibilidad de alinearse con La Libertad Avanza o de sostener acuerdos con el PRO, incluso en la Ciudad, si el macrismo se acerca a la Casa Rosada. “Con ese posicionamiento parece que podríamos estar del otro lado, pero es imposible. No vemos al peronismo sin el kirchnerismo. Por Kicillof tiene una consideración personal, pero lo que promovieron fue un disparate absoluto”, indicaron sus cercanos, negando también la posibilidad de un entendimiento con el PJ y atribuyendo esa versión a una maniobra de un sector del Gobierno. “Lilita denunció a Cristina y para nosotros sigue presa. Tampoco podríamos estar con Massa”, cerraron.
En su última entrevista en TN, Carrió dejó entrever su distanciamiento de la escena política y expresó su rechazo a la participación electoral: “Me da asco la política. No voy a votar. No voté a Milei, ni a ninguno...”



