La morosidad en bancos, billeteras virtuales y otros proveedores de crédito mostró crecimiento desde 2025, y las cifras más recientes evidencian que se mantiene en niveles elevados de manera sostenida.
Esta semana, el presidente Javier Milei habló sobre quienes no consiguen cubrir sus gastos mensuales y minimizó la magnitud de la situación. En contraposición, un nuevo estudio indica que ocho de cada diez individuos de sectores medios y bajos carecen de capacidad de ahorro, ya que el 45% afirma que llega justo a fin de mes y el 34% admite que no le alcanza para cubrir sus gastos.
El análisis pertenece a Brain Network y se titula “Comportamiento de pago y estrés financiero en los sectores C2, C3 y D1”, basado en 450 casos relevados en septiembre de 2026 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el interior del país.
El informe segmenta a la población según su tensión financiera frente a los pagos cuando el dinero no alcanza. En el extremo, el 22% está al día con sus gastos, mientras que el 21% es considerado desbordado, por ingresos insuficientes y deudas recurrentes; entre los desbordados predominan las personas de 30 a 39 años.
En la franja central, el 57% se conoce como “malabaristas”, es decir, individuos con un equilibrio precario que deben ajustar consumos y finanzas con frecuencia; dentro de este grupo, los mayores de 50 años son los más representados.
El reporte señala que la tarjeta de crédito actúa como primer amortiguador cuando el cierre de mes aprieta. Entre quienes tuvieron problemas para cubrir gastos, el 40% utilizó el plástico como primera salida; otras estrategias incluyeron recortar gastos (31%), pedir dinero a familiares o amigos (23%), postergar pagos (17%) y tomar préstamos (16%).
Entre quienes enfrentaron dificultad para pagar en los últimos tres meses, la respuestas muestran una combinación de acciones. Las más positivas fueron recorte de gastos (39%) y búsqueda de ingresos extra (36%).
A la vez, el informe alerta que una parte relevante del grupo con mayor estrés financiero recurre a financiar el déficit, lo que agrava el riesgo de entrar en un ciclo de deuda: 21% tomó un nuevo préstamo para cubrir otro; 19% usó la tarjeta de crédito para pagar otro compromiso; y 18% refinanció deudas.
Los datos oficiales señalan un incremento de la morosidad en todos los segmentos, con mayor incidencia en billeteras virtuales y otros proveedores de crédito. En ese marco, Brain Network aporta un dato clave: si debiera priorizar una única cuota ante la falta de dinero, el 72% optaría por pagar primero a la entidad bancaria.



