Las importaciones gestionadas a través de servicios postales alcanzaron 960 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2026, superando el total registrado en todo el año 2025. En términos interanuales, el crecimiento acumulado para este periodo fue de alrededor del 59,5%, según un informe de la consultora Analytica.

En septiembre, las compras por correo aportaron 105 millones de dólares, manteniendo un nivel similar al de agosto y marcando siete meses consecutivos por encima de los 100 millones mensuales. A pesar de ese ritmo, el incremento interanual de septiembre fue del 2,8%, la tasa de crecimiento más baja de 2026 hasta la fecha. Al ajustar los valores por la inflación de Estados Unidos, las compras cayeron 0,9% frente a septiembre de 2025, lo que representa la primera caída en términos reales desde que se flexibilizaron ciertas regulaciones.

Con estas cifras, las importaciones por courier ya superan por 66 millones de dólares el total registrado en 2025, en apenas nueve meses. Analytica proyecta que 2026 podría cerrarse con un pico de importaciones superior a los 1.250 millones de dólares, reflejando la persistente atracción de esta vía.

En el marco del régimen de pequeños envíos, se permite importar por courier hasta 3.000 dólares por paquete. Para acceder a este beneficio, los productos deben ser para uso personal —quedando prohibida la reventa— y no se pueden incluir más de tres unidades de un mismo artículo.

Entre las ventajas del sistema, destacan las franquicias: las cinco primeras compras anuales por persona cuentan con una franquicia de hasta 400 dólares (valor FOB) por envío, exentas de derechos de importación y de la tasa de estadística; durante estas operaciones solo se pagan el IVA y los impuestos internos correspondientes.

Desde el año pasado, el peso máximo de los paquetes enviados por courier quedó fijado en 50 kilogramos. En síntesis, estas son las claves de la modalidad y el impulso que le ofrece al flujo de importaciones desde el exterior.