La salida de Grupo México de la licitación destinada a las vías de Belgrano Cargas, junto con San Martín y Urquiza, abrió interrogantes sobre el interés privado en el proceso. Desde el Ejecutivo, sin embargo, aseguraron que la decisión no altera las condiciones centrales de la privatización y que el foco sigue puesto en impulsar un sistema más competitivo mediante el Open Access.
El punto de conflicto principal continúa siendo el Open Access, un esquema que permite que varios operadores utilicen una misma red ferroviaria para transportar cargas. El Gobierno reiteró que no se revisará este aspecto, ya que lo considera fundamental para atraer nuevos actores y ampliar la capacidad de transporte de cargas.
El anuncio de Grupo México sorprendió a las autoridades, aunque la firma había venido evaluando otras operaciones ferroviarias en la región y, en la misma semana, se apartó de un proyecto en Brasil. Aun así, desde el Poder Ejecutivo destacan que la retirada de un posible oferente internacional no frena el desarrollo de la licitación.
En la actualidad hay al menos ocho oferentes inscriptos, y el Gobierno se mostró optimista de cara a la apertura de ofertas, prevista para el 11 de noviembre. Por estos días, el Ministerio de Economía analiza pedidos de prórroga presentados por las distintas empresas; aún no se confirmó la extensión ni su duración.
Paralelamente, el Ministerio tiene pendiente la publicación de los pliegos vinculados al material rodante y a los talleres ferroviarios, piezas que complementarán la concesión de las vías. Se estima que esos criterios técnicos salgan a la luz la próxima semana.
El Open Access, establecido por la Ley 27.132 de 2015, permite que múltiples operadores utilicen la misma infraestructura ferroviaria para el transporte de cargas, descolgando la dependencia de un único concesionario. Si bien su implementación efectiva quedó postergada por la dinámica de concesiones, la línea oficial es que la competencia sumará capacidad y contribuirá a corregir un fallo estructural en la densidad de carga del sistema.
La iniciativa admite diversas configuraciones empresariales, ya sea que la administración de la infraestructura, la operación ferroviaria y el mantenimiento se integren o funcionen por separado. El objetivo es flexibilizar el marco para atraer distintos modelos de negocio y facilitar la entrada de nuevos actores, incluidas empresas mineras y operadores logísticos que podrían desarrollar su propia operación o contratar servicios de terceros.
En ese marco, el Gobierno mantiene conversaciones con firmas vinculadas a la minería, entre ellas Rio Tinto, Ganfeng Lithium, Glencore plc y Vicuña Corp., además de otros actores del sector ferroviario y del transporte de cargas. Si bien esos contactos no implican que vayan a competir directamente por la concesión, podrían participar en consorcios o a través de contratos con futuros concesionarios.



