El Gobiernoazos ampliado el alcance de la electricidad subsidiada en las provincias del Norte, negociación mediante la cual buscó garantizar el respaldo de los gobernadores para avanzar con la reducción de los beneficios de gas que dejarán sin descuento a millones de hogares. Las Resoluciones 299 y 300/2026 de la Secretaría de Energía, publicadas en el Boletín Oficial, dejan en claro que la expansión de los bloques de consumo eléctrico con subsidio formó parte del trueque para obtener votos en la reforma de Zona Fría.

Según las nuevas reglas, los hogares ubicados en zonas “muy cálidas” recibirán un subsidio de 500 kWh mensuales entre noviembre y abril; quienes viven en zonas cálidas contarán con 300 kWh al año, con un refuerzo a 370 kWh durante el verano. En conjunto, la medida alcanza a 2,37 millones de usuarios distribuidos en 15 provincias. En Formosa o Santiago del Estero, el uso de aire acondicionado no se considera un lujo, y la novedad no es la necesidad climática en sí, sino el hecho de que se haya potenciado el subsidio eléctrico para obtener apoyos legislativos.

La cara opuesta de la política es la Ley 27.828, que reforma las Zonas Frías. El descuento del 50% en el gas quedó restringido a la Patagonia, Malargüe y la Puna, con un 20% adicional solo para quienes figuren en el registro de subsidios focalizados. Más de tres millones de usuarios quedaron fuera del beneficio, y Buenos Aires —con Mar del Plata entre los distritos afectados— figura entre las zonas más golpeadas. Además, el descuento se calculará únicamente sobre el precio del gas como producto, lo que implica una menor incidencia en la factura final para quienes conservan el servicio. El ahorro fiscal buscado ronda los 400 millones de dólares anuales.

La lógica subyacente, según los críticos, es que no se reorganiza un sistema, sino que se reparte el ajuste según el poder de negociación territorial. Quienes cuentan con gobernadores que tienen votos en la Cámara alta reciben compensaciones; para quienes viven en Bahía Blanca o Tandil, el proceso implica inscribirse en un registro, cruzar datos y esperar que el padrón llegue a las distribuidoras a tiempo.

Pedir a las familias que acepten un incremento en la calefacción mientras se expande el subsidio eléctrico en otra región es, para sus críticos, una definición curiosa de equidad. El Gobierno sostiene que corrige un régimen expansivo y concentra la ayuda en quienes más la necesitan. Pero, al depender de acuerdos entre gobernadores para definir la focalización, varios analistas señalan que se parece a un ajuste regido por padrinos más que por criterios de ingresos.