La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) comunicó a Tesla que debe aportar respuestas a un conjunto de interrogantes sobre la autocertificación del robotaxi Cybercab, en el marco de una pesquisa oficial. El objetivo es determinar si controles para un conductor humano instalados de manera temporal u otros componentes sirvieron de base para certificar que el Cybercab cumple las normas federales de seguridad.

El Cybercab es un robotaxi de dos plazas. El 3 de septiembre, la compañía dio inicio a un despliegue comercial limitado en Austin, Texas, y anticipó una expansión gradual de la flota y de las ubicaciones.

La NHTSA solicitó a Tesla confirmar si el Cybercab puede ser conducido por una persona y si la pantalla táctil integra controles que permitan a los ocupantes mover el vehículo. También pidió información sobre la velocidad máxima, los límites geográficos y horarios de operación, así como otras restricciones aplicables.

La agencia señaló que el Cybercab no cuenta con controles manuales convencionales, como volante, pedal de freno, pedal de aceleración ni espejos retrovisores. Además, indicó que está revisando el proceso y los datos técnicos con los que el fabricante acreditó el cumplimiento de las normas antes de desplegar el robotaxi. Tesla no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Tesla y otros actores del rubro de robotaxis, entre ellos Waymo, de Google, respaldaron las propuestas de la administración para modificar las normativas y permitir la operación de estos vehículos sin volante, pedales ni espejos. Por su parte, críticos de estas modificaciones sostienen que no deberían flexibilizarse las reglas hasta demostrar que los automóviles autónomos son seguros.

En junio de 2026, la NHTSA propuso eliminar la exigencia de pedales de freno manuales para vehículos autónomos, una medida que facilitaría la implementación de unidades sin controles humanos en las carreteras. También planteó ajustes en las normas para que los vehículos autónomos no requieran equipos de conducción humana adicionales. Sin embargo, la normativa vigente permanecerá en vigor hasta que esas modificaciones se alcancen, según la NHTSA.

Según la legislación actual de Estados Unidos, un vehículo completamente autónomo no necesita la aprobación de la NHTSA si presenta características de conducción humana (volante, pedales, espejos y otros). Aun así, la agencia podría autorizar que hasta 2.500 unidades por fabricante al año circulen sin controles humanos.