En la apertura de Dreamforce 2026, realizada en San Francisco, Dario Amodei, director ejecutivo y cofundador de Anthropic, afirmó que la inteligencia artificial hoy opera apenas una fracción de lo que podría. Según el ejecutivo, incluso si se detuviera el desarrollo tecnológico en su estado actual, las organizaciones y usuarios tendrían mucho campo para integrar estas herramientas en sus procesos.
La observación tiene peso porque Amodei encabeza una de las firmas que desarrollan modelos avanzados de IA y, al mismo tiempo, ha pedido frenar la velocidad de avance de los sistemas más potentes a raíz de los riesgos que pueden generar. Durante una charla con Marc Benioff, CEO de Salesforce, señaló que existe una brecha notable entre lo que ya puede hacer la tecnología y la manera en que se utiliza en empresas, instituciones y actividades cotidianas.
“Si miramos la tecnología y su difusión, incluso congelando su desarrollo en su estado actual —algo que no ocurre—, estaríamos usando quizá solo entre el 5% y el 10% de su valor potencial”, afirmó el ejecutivo de Anthropic. Esa cifra no se vincula a una función puntual, sino al uso general de herramientas de IA generativa y de agentes capaces de realizar tareas. El potencial no utilizado, insistió, está ligado a una adopción más amplia de estas tecnologías que ya se integran en productos, procesos empresariales y actividades económicas.
Amodei subrayó que la cantidad de personas que conoce las capacidades de estos sistemas y sabe utilizarlos aún es reducida frente al universo de usuarios que podría incorporarlos. “Todavía hay un amplio margen para que las herramientas de IA generativa y los agentes extiendan su presencia en todo el mundo”, indicó.
Con más de una década trabajando en IA, Amodei participó en investigaciones sobre las llamadas leyes de escalamiento, que describen cómo aumentan las capacidades de los modelos al recibir más datos, recursos informáticos y entrenamiento. Esos trabajos permitieron anticipar rasgos de la evolución técnica actual, aunque el ritmo al que la IA se convirtió en una tecnología central superó las expectativas que existían hace diez años. “El progreso de la IA y la velocidad con la que estos sistemas fueron ganando protagonismo en productos y en la economía superaron lo que preveía una década atrás”, afirmó. También recalcó que había estimaciones sobre la capacidad que podrían alcanzar los modelos, pero no sobre cuán rápido ganarían usuarios y se expandirían a distintos sectores.
La charla también abordó el camino de la incorporación de asistentes, generadores de contenido y herramientas de automatización en procesos y negocios, un desarrollo que, según el propio Amodei, todavía está en sus etapas iniciales y con mucho tramo por recorrer.