El Concejo Deliberante de Morón dio luz verde a una interpelación dirigida al intendente Lucas Ghi, o a quien designen desde el Ejecutivo, en el marco de la crisis de seguridad que atraviesa el municipio tras un hecho violento ocurrido frente a una escuela. La audiencia quedó fijada para el jueves 17 de septiembre a las 9 de la mañana, y aunque la citación apunta al jefe comunal, no se descarta que concurra otro funcionario del Ejecutivo.

Entre los posibles citados figura Damián Cardoso, al frente de la Secretaría de Seguridad local. Este titular ya había comparecido ante el cuerpo en mayo, tras un episodio relacionado con una funcionaria involucrada en una causa de narcotráfico.

El objetivo de la interpelación es obtener un informe detallado sobre la situación de seguridad en Morón y sobre las políticas de prevención y respuesta que se han implementado o que se planea aplicar. El pedido recibió el respaldo de bloques de la oposición: La Libertad Avanza, PRO, UCR, Todo por Argentina, Nuevo Pro Morón y Fuerza Patria, agrupación que mantiene un enfrentamiento político abierto con el intendente.

En los fundamentos del proyecto se señala la necesidad de medidas concretas para enfrentar la problemática: instalación y reparación de alarmas, mejora de la iluminación en zonas sensibles, adquisición y mantenimiento de cámaras de videovigilancia, aumento del patrullaje y una mayor presencia territorial tanto de la policía como de la guardia urbana.

El hecho que disparó este reclamo ocurrió el jueves 10 de septiembre, alrededor de las 7:15, cuando Hernán Mariano Catarraso, de 51 años y ex comisario mayor de la Policía Bonaerense, llevaba a su hija al jardín de infantes del Colegio Emaús, en la localidad de El Palomar. Tres delincuentes descendieron de un automóvil en la calle Ingeniero Santiago Brian al 900 y, al intentar robarle la camioneta, se desató un tiroteo. Catarraso recibió un balazo en el abdomen, quedó consciente y fue trasladado de urgencia al Hospital Posadas, donde permanece ingresado en terapia intensiva.

Testigos y vecinos que se acercaron al lugar ayudaron a la menor y llamaron al 911. Según declaraciones de una madre presente, presenciaron cómo los delincuentes apuntaban a los autos estacionados y se desató el incidente, que provocó la llegada de emergencias y la intervención policial. El episodio generó una fuerte repercusión en la comunidad y prendió el debate sobre la gestión de la seguridad en Morón, así como sobre las respuestas institucionales ante hechos de violencia que afectan a vecinos, docentes y familias.