La crisis financiera y operativa que atraviesan Granja Tres Arroyos y Wade, otras empresas del mismo grupo, sumó un nuevo capítulo. Fuentes cercanas a las compañías indicaron que ambas contemplan efectuar una convocatoria de acreedores en los próximos días. Paralelamente, el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires dictó una conciliación obligatoria para la readmisión de 1.200 trabajadores despedidos.
El hecho llega tras meses de tensiones financieras, conflictos laborales y cierres o suspensiones en varias plantas del conglomerado. A la fecha, el total de desvinculados acumulados desde el inicio del conflicto se aproxima a 1.730, según la información disponible.
La Dirección de Trabajo provincial ordenó una conciliación obligatoria de 15 días hábiles en el marco del conflicto por los 1.200 despidos, con posibilidad de extenderse otros cinco días. Durante ese periodo, las empresas deben readmitir a los trabajadores mientras avanzan las negociaciones con el Sindicato de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires (Steapba).
El alcance de los despidos comprende 700 empleados de la planta de Capitán Sarmiento, 50 en la fábrica de Pilar y 450 en la sede de Esteban Echeverría. La intervención provincial busca contener las medidas de fuerza y abrir un canal de diálogo orientado a preservar los puestos de trabajo.
En la audiencia participaron representantes de las compañías, del gremio y de las autoridades de la provincia. También estuvieron presentes el subsecretario de Comercialización del Ministerio de Producción, Ariel Aguilar; la intendenta de Capitán Sarmiento, Fernanda Astorino Hurtado; y Alejandro Bonomo, en representación de Esteban Echeverría.
Entre los acuerdos alcanzados, se pactó la entrega de 1.000 cajones de pollo para los trabajadores afectados y un pago a cuenta que se liquidará la próxima semana. La próxima audiencia quedó fijada para el jueves, dentro del periodo de conciliación obligatoria.
La situación se agravó recientemente con la paralización de la planta de Capitán Sarmiento, una instalación histórica del grupo. La empresa comunicó al personal que las operaciones quedaban suspendidas “hasta nuevo aviso” y solicitó a los trabajadores no presentarse a sus puestos salvo que fueran convocados explícitamente por un supervisor. Con el actual escenario, se avizora la posibilidad de que Wade y Granja Tres Arroyos ingresen a un proceso concursal, una vía que, en caso de prosperar, busca ordenar la situación financiera ante acreedores y evitar la quiebra.