El petróleo crudo volvió a mostrar ganancias este lunes, manteniéndose cerca de los 100 dólares por barril y tocando su nivel más alto desde el 23 de julio, en una sesión marcada por la escalada bélica en Oriente Medio y por el feriado del Día del Trabajo en Estados Unidos.
Los futuros del crudo Brent, con entrega para noviembre, llegaron a 97,93 USD por barril, un incremento de 1,4%, para luego moderar la subida y situarse en 97,47 dólares.
En un plano más onírico de tensión, Irán anunció posibles represalias frente a cualquier nuevo ataque de Estados Unidos contra activos iraníes, advirtiendo que la cadena de producción energética de la región es amplia, accesible y vulnerable y que las empresas estadounidenses que operan allí comparten esa vulnerabilidad.
Mohammad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, afirmó que si se atacan activos iraníes, recibirá una respuesta, en lo que se interpretó como una réplica a los ataques contra el transporte marítimo ocurrido el fin de semana. Estas acciones generaron movimientos en los precios del petróleo hacia máximos de las últimas seis semanas durante la jornada.
El domingo, Mohsen Rezaei, una alta figura de seguridad iraní, señaló que Irán anunciaría en los próximos días planes para una nueva zona de exclusión en el Golfo y presentaría mapas de un corredor marítimo por el Estrecho de Ormuz. Rezaei recordó que el estrecho ha estado sujeto a restricciones desde que estalló la confrontación entre Irán y Estados Unidos a fines de febrero.
Según el dirigente, la nueva zona restringida se iniciaría en el punto donde comienza el bloqueo naval estadounidense y se proyectaría hacia áreas del Golfo. Cualquier buque que ingrese quedaría en la lista de sanciones de Irán. A su vez, afirmó que Irán solo mantendrá el estrecho abierto si Washington cesa con los sabotajes, las amenazas y los ataques contra Irán.
Qalibaf, en tanto, reforzó la postura de represalia de Irán ante cualquier agresión, respondiendo de forma contundente a señalamientos previos de autoridades estadounidenses sobre la supuesta vulnerabilidad de la flota petrolera iraní. En una breve intervención en X, el titular parlamentario apuntó que la cadena de suministro de petróleo y gas en la región es amplia y expuesta, y subrayó que las empresas estadounidenses presentes en estas aguas comparten esa vulnerabilidad.
La dinámica del mercado continúa girando entre la presión geopolítica y el contexto macroeconómico, con operadores atentos a nuevos movimientos en la región y a posibles impactos sobre la oferta global de crudo.