El Senado dio un paso decisivo este jueves al avanzar con la aprobación en general de un proyecto de ley de biocombustibles que eleva los porcentajes obligatorios de mezcla. En concreto, el bioetanol pasaría del 12% al 15% dentro de los 12 meses siguientes a la sanción, y el biodiesel del 7% al 10% en el mismo plazo.

El avance estuvo acompañado por una distribución de facultades entre productores: se reservarían 6% para etanol elaborado con caña de azúcar y 6% para el proveniente de maíz; el 3% restante quedaría sujeto a competencia entre los productos habilitados.

Para el biodiésel, el incremento del corte obligatorio se implementaría en la misma ventana temporal. El proyecto introduce una transición diferenciada entre firmas “integradas” (ligadas a grupos aceiteros) y plantas “no integradas” (pymes regionales). En el caso de estas últimas, para alcanzar el 10% se asignaría inicialmente el 6,5% del mercado, con reducciones sucesivas: 5,5% en 2029, 5% en 2030 y 4% desde 2031 hasta 2036, buscando así una apertura gradual del mercado mediante negociaciones entre ambos tipos de actores.

La diputada Flavia Royón (Salta) presentó el texto al inicio del debate y lideró las gestiones con otros bloques provinciales para incorporar las modificaciones necesarias para destrabar la aprobación. Royón señaló que el objetivo es fortalecer las cadenas productivas del interior, atraer inversiones y generar empleo, al tiempo que se establece un marco más previsible para una industria en la que ya hay inversiones. Según explicó, se busca avanzar de un modelo excesivamente regulado a uno en el que el mercado determine precios y condiciones.

El proyecto fue respaldado en general con 41 votos a favor y 25 en contra. Los votos en contra provinieron del bloque peronista, del radical bonaerense Maximiliano Abado y de los dos senadores de Santa Cruz.

La discusión incluyó también una advertencia de las pequeñas y medianas empresas no integradas, que controlan parte del biodiesel: sostienen que la transición debe respetar su participación actual del 7,5% para evitar una concentración del mercado en manos de las grandes aceiteleras de Santa Fe y Córdoba. Reclaman que, sin salvaguardas, podrían verse perjudicadas las pymes regionales de biodiesel y el desarrollo de ciertas provincias con producción local.

El proyecto continúa su curso legislativo, con expectativas de sanción definitiva en las próximas semanas. El acuerdo con La Libertad Avanza, que obtuvo a cambio apoyo político para la sanción de la Ley de Inocencia Fiscal II, fue un factor clave para llevar la iniciativa al temario y avanzar en los cambios acordados.