Santiago Muzio presentó su renuncia como director de la Casa Argentina en París, en medio de cuestionamientos que apuntan a expulsiones de residentes, la extracción de una placa en memoria de los desaparecidos durante la dictadura y la realización de encuentros con agrupaciones de extrema derecha. Fuentes oficiales ratificaron su salida y anunciaron que el reemplazo será Alfredo Mario Soto, jurista y académico de renombre, que ya había pasado por la sede parisina.

Soto cuenta con doble ciudadanía (francesa y argentina) y fue designado en 2024 por el gobierno de Javier Milei. Su llegada implica reemplazar a Muzio al frente de una de las casi cincuenta residencias que integran la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP), donde cada año residen aproximadamente 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de alrededor de 150 países.

El alcalde de París solicitó el 30 de julio al ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, la apertura de una investigación sobre la administración de Muzio. Barrot afirmó la semana pasada que mantiene conversaciones con autoridades argentinas para evaluar la situación.

Durante el ciclo académico 2025/2026, varios residentes describieron ante la AFP un ambiente de control y tensión en la sede, con sensación de micromanagment y limitaciones a la libertad de expresión.

Muzio, que no respondió a consultas de la agencia, comentó al Journal du Dimanche (JDD) que entre sus objetivos estaba “alejar este lugar de la influencia de la extrema izquierda y de la ideología woke”. Sus declaraciones contrastaron con la versión de quienes señalan un clima autoritario en el edificio.

Entre las controversias más resonantes figuran la retirada de una placa conmemorativa instalada desde el 24 de marzo de 2022, en el marco de la Ley 25.633, destinada a consolidar la memoria histórica y oponerse a cualquier forma de autoritarismo. Desde el 10 de febrero la pieza no estaba en su lugar y, tras reclamos formales, no se informó su paradero.

La Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia (ACAF) atribuyó la decisión a Muzio y presentó una petición para que se cumplan las normativas y se permita, como ocurre habitualmente en la Embajada, la colocación de una ofrenda floral anual en memoria de las víctimas.

La ACAF también denunció que Muzio, cercano a la Reunión Nacional (RN) de Francia y a VOX de España, habría cedido instalaciones de la Casa Argentina al Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), vinculado a Marion Maréchal, de forma casi clandestina durante fines de semana para talleres de formación política.

El 4 de noviembre de 2025, la sede albergó un evento organizado por think tanks polacos y húngaros de extrema derecha, aliados del primer ministro Viktor Orbán. Allí se presentó un plan de desmantelamiento de la Unión Europea, con Muzio como anfitrión, situación que generó críticas y denuncias en torno a la conducción de la institución.