El Gobierno prioriza avanzar esta semana con la reforma electoral en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, con el objetivo principal de facilitar la reelección del presidente Javier Milei. Aun con la certeza de no haber cerrado los apoyos necesarios para su aprobación, el oficialismo se mantiene optimista y confía en cerrar acuerdos con aliados.

Una fuente cercana a la mesa política encargada del tema indicó a Infobae que aún no está claro cuándo podría destrabarse la iniciativa, pero subrayó que están en la etapa de discutir y buscar líneas de entendimiento. Otro funcionario añadió que, más allá de la discusión, “tras la reunión de la comisión vamos a tener un panorama más claro”.

En la Casa Rosada detectan que gobernadores y partidos aliados están usando la reforma como instrumento para acelerar las negociaciones electorales de cara al año que viene, presionando al Ejecutivo para avanzar en la materia. Según una fuente oficial, la reforma terminó funcionando como una carta de negociación para anticipar cierres de alianzas electorales, y los oficialismos tienden a mostrar menos incentivos para acordar cambios en años no electorales.

En Balcarce 50 señalan que el PRO y los gobernadores del Norte se muestran más reacios a aceptar la eliminación o suspensión de las primarias. Ante ese cuadro, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, dio instrucción a los aliados del oficialismo: quien no acompañe la reforma no será considerado para futuras conversaciones hacia 2027.

“Gobernador que no apoye, gobernador que no va a ser tenido en cuenta para futuros acuerdos”, reiteró un funcionario del entorno de Milei. No es la primera vez que desde ese sector se plantea que las negociaciones electorales estarán condicionadas al respaldo a la eliminación de las PASO.

En las últimas jornadas, el diputado Cristian Ritondo, quien representa al PRO en las conversaciones con La Libertad Avanza para cerrar alianzas de cara a 2027, dejó abierta la posibilidad de “discutir alternativas”, ya que ese espacio no terminó de fijar una posición definitiva.

El proyecto figura entre las prioridades legislativas de la administración libertaria para lo que resta del año e incluye, además de la revisión de las PASO, la discusión sobre Ficha Limpia y el financiamiento de los partidos políticos. Tras la advertencia de la Cámara Nacional Electoral (CNE) de que los cambios deben anunciarse con antelación para aplicarlos en las próximas elecciones, la mesa política busca acelerar las conversaciones. El diálogo con los gobernadores está coordinado por el jefe de Gabinete.