Cristian Jerónimo, cotitular de la Confederación General del Trabajo (CGT), dejó en claro que la central no descarta una medida de fuerza ante la falta de apertura de un canal de diálogo por parte del Gobierno, en medio del deterioro del empleo, del endeudamiento de las familias y del congelamiento de las jubilaciones. Sus declaraciones llegaron un día después de participar en la audiencia en el Vaticano con el papa León XIV que cerró el IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti.
El encuentro se llevó a cabo en el Palacio Apostólico Vaticano, tras tres jornadas de debate en Roma, y reunió a dirigentes sindicales, empresarios, académicos y referentes de movimientos populares de distintas regiones. En la delegación argentina estuvieron Jerónimo y Gerardo Martínez, también de la CGT y titular del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), junto a otros representantes gremiales y sociales.
Antes de la audiencia, la delegación entregó al Pontífice un documento con un diagnóstico sobre la situación argentina: caída de puestos de trabajo, endeudamiento familiar y deterioro de los ingresos previsionales. Jerónimo explicó que, por el formato protocolar de las audiencias con el Papa, no era posible profundizar en temas nacionales específicos, por lo que optaron por plasmar su planteo por escrito.
El dirigente subrayó que el mensaje del Papa estuvo centrado en la necesidad de construir diálogo y negociación entre sectores con intereses diversos. “Si el Gobierno no escucha, la conflictividad podría escalar”, afirmó Jerónimo en diálogo con Radio Con Vos desde Roma. Según su evaluación, la preocupación más extendida entre la población es la pérdida de empleo y el miedo a quedarse sin trabajo.
Jerónimo también cuestionó la postura oficial respecto de los hogares endeudados. Para él, atribuir ese problema únicamente a relaciones privadas es desconocer la responsabilidad de las decisiones económicas del Estado. En ese marco, indicó que la agenda sindical mantendrá una doble línea: resistir frente a políticas que afecten al mundo laboral y buscar instancias de negociación para acordar soluciones.
El Papa, por su parte, instó a cultivar una “cultura de la negociación” y recordó que el progreso de la época no debe dejar “nuevas ruinas” a su paso, según Vatican News. León XIV enfatizó que los grandes desafíos sociales requieren responsabilidad compartida y que el diálogo forma parte de la misión evangelizadora de la Iglesia, no de una actividad secundaria.
La visita del Papa a Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, tendrá un capítulo sindical concreto: la reunión con la CGT quedó fijada para el lunes 9 de noviembre en el campus Puerto Madero de la Universidad Católica Argentina (UCA), con la participación de representantes del empresariado y de movimientos sociales.