El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó en una intervención realizada en Dublín que cualquier conflicto bélico por la soberanía de las Islas Malvinas sería un “desastre potencial”, pero añadió que podría involucrarse como mediador si ambas partes le piden participar. Las declaraciones las hizo tras reunirse con el primer ministro irlandés, Micheál Martin. En Argentina, la Casa Rosada recibió la señal con particular atención y señaló que varias alternativas están en consideración para encauzar un diálogo franco con el Reino Unido.
Desde la Presidencia destacaron que las manifestaciones de Trump tienen utilidad para pensar posibles caminos. Según la versión oficial, el mandatario estadounidense afirmó que, aunque podría verse involucrado en una eventual crisis, tendría la capacidad de ayudar a encontrar una solución. Trump describió a Argentina y al Reino Unido como dos países hoy enfrentados y consideró la situación de las Malvinas como un tema de gran interés para él.
La repercusión internacional fue rápida, y muchos analistas se preguntaron si el Gobierno británico podría disponer de los recursos necesarios para sostener su posición, dados los desafíos domésticos que “podrían limitar” su proyección militar. En sus comentarios, el ex presidente norteamericano mencionó dificultades en áreas como inmigración y energía, y planteó dudas sobre la disposición británica para emprender una operación de gran envergadura, aludiendo a un viaje de semanas en barcos.
En Cancillería señalaron que las palabras de Trump se suman a un abanico de opciones que maneja la administración para avanzar hacia un “diálogo sincero” con Londres. Aseguraron que todo está en evaluación y que se analizan distintas vías para avanzar en la cuestión Malvinas.
La novedad llega en un marco de reactivación de la política exterior argentina en Malvinas. El 4 de septiembre, el presidente Javier Milei presentó un paquete de medidas que incluyó sanciones a empresas que exploren hidrocarburos en la zona sin autorización, un refuerzo del presupuesto de Defensa y el desarrollo de un proyecto para una Base Naval Integrada en Ushuaia.
Parte de esas decisiones se formalizaron mediante el Decree 867/2026 y el Decreto 868/2026, que designaron a la Cancillería como autoridad de aplicación de la Ley 26.659. Esta norma establece penalidades para actividades de exploración o explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina realizadas sin la correspondiente autorización. La movida refleja una etapa de mayor intensidad en la defensa de la plataforma y en la definición de la postura argentina frente a Malvinas.