Las importaciones asociadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) llegaron a aproximadamente USD 462 millones hasta agosto, con un incremento de alrededor de USD 140 millones en ese mes, según una compilación basada en datos de Federico Bernini, investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA).

La aceleración de estas compras externas ocurre en un momento de tensiones entre el Gobierno y la industria, que reclama alivio ante el costo argentino, mejoras de competitividad y reglas que aseguren el desarrollo de proveedores locales.

La fricción quedó en evidencia durante el Día de la Industria, cuando la Unión Industrial Argentina (UIA) reunió a empresarios de distintos sectores. Todos expresaron respaldo al RIGI y al rumbo macroeconómico del Gobierno, pero advirtieron que la caída de la inflación y el equilibrio fiscal no alcanzan para reactivar la actividad, el crédito ni el consumo.

En ese contexto, el avance de las importaciones vinculadas al RIGI añadió un nuevo eje a la discusión: en agosto superaron por más del doble el récord mensual anterior y representaron una porción significativa de lo importado desde enero de 2025.

Aun con ese impulso, el volumen importado continúa siendo reducido frente a la magnitud total del programa. Los USD 462 millones acumulados hasta agosto equivalen a cerca de 1% de los USD 47.073 millones de inversión comprometida por los 22 proyectos aprobados. Detrás de anuncios y aprobaciones, distintos análisis privados sostienen que el impacto en la economía real es todavía incipiente y que la cuestión central pasa por cuánto de ese despliegue logrará traducirse en obra, producción y proveedores locales.

La serie también muestra un inicio lento: en los primeros meses de 2025 los montos fueron modestos y estuvieron concentrados en pocos proyectos. La curva comenzó a subir desde septiembre de 2025 y se fortaleció en el segundo trimestre de 2026, cuando aumentó la cantidad de iniciativas que comenzaron a registrar compras al exterior.

En el detalle por proyecto, VMOS figura como el principal importador dentro del universo RIGI. Según la compilación, el desarrollo asociado al oleoducto de Vaca Muerta acumulaba hacia agosto alrededor de USD 175 millones en bienes importados. Detrás se ubicaron Rincón Mining, con cerca de USD 63 millones, y GEAR, con cerca de USD 68 millones.

Más abajo se situaron Luz del Campo (≈ USD 40 millones), Sidersa (≈ USD 34 millones) y TGS (≈ USD 30 millones). El grupo “Otros” reunía importaciones por alrededor de USD 55 millones, lo que evidencia una diversificación progresiva a medida que avanzan los proyectos aprobados.

El peso de VMOS en la serie refleja su protagonismo, ya que la obra está en etapas avanzadas, acercándose a la finalización.