Una rueda de operaciones reducida por el feriado del Día del Trabajo en Estados Unidos introduce un respiro puntual en los mercados tras el recrudecimiento de la guerra en el Golfo y la fricción con la Reserva Federal. En ese marco, los economistas locales adelantaron que la probabilidad de un alza de tasas en la reunión de la Fed prevista para el 15 y 16 de septiembre ronda el 65%, condicionada principalmente por la evolución de la inflación de agosto.
En Washington, el presidente Donald Trump dejó entrever que, de subirla, podría restringir el comercio con países que le presentan déficit; aun así, para muchos operadores esa posibilidad resulta difícil de ejecutar y no se incorporó de inmediato al precio de las cotizaciones ni en las operaciones próximas.
El desempeño de las Letras del Tesoro de EE.UU. amplifica la preocupación mundial: sus rendimientos yleteos en 4,78% —con una tendencia al alza— elevan el costo de la deuda global y complican el acceso de la Argentina a financiamiento externo. Esta dinámica se genera en un contexto de presiones inflacionarias en EE.UU. impulsadas por el repunte del petróleo y el costo de la guerra en el Golfo, que elevan las perspectivas de un deterioro de la estabilidad global.
Frente a ese entorno, las firmas de estudios argentinas destacan un cambio favorable a nivel doméstico: una mejora en la economía y una mayor confianza en la gestión gubernamental, aunque no se extienden en profundidad sobre el tema Malvinas y su posible impacto electoral. En particular, FMyA, de Fernando Marull, subraya que el contexto global se volvió más complejo, con un discurso más duro de parte de la Fed y con el petróleo acercándose a los 95 dólares el barril. En Brasil, la coyuntura electoral abrió una semana positiva para la bolsa de San Pablo y el real se revalorizó, en un marco de encuestas que muestran una reducción de la brecha entre Bolsonaro y Lula. Para la Argentina, hubo noticias alentadoras en precios de exportación, concretamente la soja, que tocó los 480 dólares.
El informe subraya que el Gobierno retomó la iniciativa con medidas para impulsar el crédito hipotecario vía FGS. En lo político, esta semana se oficializaron aumentos en el Salario Mínimo Vital y Móvil y en la Policía Federal, y se postergaron otros como el impuesto a los combustibles. Además, se mencionan avances en la agenda parlamentaria vinculados a la cuestión Malvinas y otras iniciativas.
En el plano financiero, el frente externo mostró cierta calma: el dólar, tras el fixing de fines de agosto, cedió algo, y la oferta del sector agropecuario se mantiene sólida gracias a precios altos, mientras las empresas y provincias suelen recurrir a la colocación de Obligaciones Negociables para financiarse. A nivel cambiario, el Banco Central redujo la compra de reservas ante un repunte de la demanda de cobertura, y las tasas de interés comenzaron a aflojar, situándose en torno al 2% mensual. La inflación de agosto sigue siendo un tema central de análisis para el corto y mediano plazo.