El Ejecutivo enfrenta obligaciones de deuda en moneda extranjera por aproximadamente USD 3.826 millones en el periodo de septiembre a diciembre de 2026, según un informe de Analytica. El cronograma agrupa pagos a acreedores privados, al Fondo Monetario Internacional (FMI), al bono Bopreal —concedido a empresas para cancelar deuda comercial con el exterior— y a otros organismos internacionales. La clave está en la capacidad del Tesoro para sostener la disponibilidad de divisas ante esa agenda y en las fuentes de financiamiento que contempla el programa oficial para los próximos meses, en el marco de la gestión de Javier Milei y su equipo.
Este mes, los vencimientos suman USD 1.452 millones, de los cuales USD 800 millones corresponden a un pago de capital al FMI. En octubre, noviembre y diciembre, las obligaciones son algo menores y, en el acumulado de los cuatro meses finales del año, alcanzan cerca de USD 4.000 millones.
Una estimación similar maneja Eco Go. El economista Lucio Garay Méndez señaló que aún restan compromisos por USD 4.100 millones en el año, aproximadamente la mitad destinados a pagos de capital e intereses al FMI, incluyendo un vencimiento para septiembre. El resto del calendario contempla pagos puntuales a otros organismos internacionales y cupones de bonos soberanos en dólares. “El Tesoro no enfrenta, por el momento, un desafío en el programa financiero de dólares, especialmente en lo relativo a lo del FMI”, sostuvo Garay Méndez en diálogo con este medio.
La evaluación de Garay Méndez se apoya en los recursos que el Tesoro mantiene y en los ingresos previstos por el programa financiero. Al 10 de septiembre, el último informe monetario diario reportó depósitos en moneda extranjera por USD 2.762 millones en el Banco Central (BCRA), equivalentes a unos ARS 4,1 billones con un tipo de cambio de 1.512 pesos por dólar.
Esos depósitos podrían permitir afrontar el pago próximo al FMI, aunque implicaría una reducción significativa de las tenencias en moneda extranjera del Tesoro. Tras ese vencimiento, la disponibilidad de dólares podría recalar a niveles más bajos. Por ello, el seguimiento del mercado no se reduce a la cifra de depósitos en una fecha determinada, sino que también contempla próximos fondos, resultados de emisiones de deuda y otros ingresos previstos por el programa.
Entre los recursos previstos figura un desembolso pendiente del FMI por USD 1.000 millones, que Garay Méndez indicó debería hacerse antes de fin de año. El Gobierno continúa evaluando escenarios y sosteniendo la liquidez necesaria para cumplir con estos compromisos, en un contexto en el que las cuentas públicas siguen bajo vigilancia por parte de los analistas.