Las bolsas de Estados Unidos finalizaron la jornada en terreno negativo tras un alza cercana al 2% del petróleo y recientes llamados de las dos principales firmas de inteligencia artificial para frenar de forma generalizada el desarrollo de la IA, lo que golpeó a las empresas tecnológicas. Este combo de factores, sumado a la expectativa por la reunión de la Reserva Federal, siguió presionando a los mercados al cierre de la sesión.

El Nasdaq 100, con mayor peso de firmas tecnológicas, cayó 0,6%. Entre los grandes perdedores estuvieron los fabricantes de chips, con Nvidia retrocediendo 3,4%. El Dow Jones Industrial Average bajó 0,3% y el S&P 500 cedió 0,5%. En las bolsas asiáticas, las acciones de memoria caían con fuerza, destacándose SK Hynix (-6%) y Samsung (-4,1%).

En la Argentina, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires bajó 0,5%, hasta cerrar en 3.084.547 puntos. En el segmento de ADRs y acciones argentinas que cotizan en dólares en Wall Street, los movimientos fueron mixtos. Entre las alzas se ubicaron Globant (+7,4%), Telecom (+4,3%) y YPF (+1,3%), a USD 56,28 por acción. YPF se acercó a su máximo intradiario histórico, descontando dividendos, de USD 57,49 registrado el 11 de junio de este año.

El analista Emilio Botto, de Mills Capital, comentó que el Merval está muy concentrado en bancos y en empresas energéticas, y que cada sector responde a factores particulares. Precisó que las energéticas dependen fuertemente de los precios del petróleo, lo que puede generar movimientos relevantes según el contexto internacional. Por su parte, los bancos están más ligados a la evolución del crédito, la morosidad, la actividad y la deuda en pesos.

Desde una mirada estructural, añadió Botto, al S&P Merval aún le cuesta sostener una mejora generalizada de la actividad. Si bien el sector energético ligado a exportaciones muestra dinamismo, las firmas más expuestas al mercado interno siguen exhibiendo un desempeño más débil y la recuperación económica continúa siendo heterogénea.

En lo que va del año, el precio del petróleo siguió escalando, acercándose a máximos recientes, impulsado por nuevos ataques a la infraestructura energética de Arabia Saudita y por incidentes con naves en Oriente Medio, lo que alimenta preocupaciones sobre el suministro global.

Los futuros del Brent escalaban 1,6% para ubicarse en 106,30 dólares por barril para entrega en noviembre, mientras el crudo WTI subía 1,8% a 101,90 dólares por barril en posiciones para octubre.

El factor político del día fue el cierre del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, un conducto clave para desviar crudo hacia el Mar Rojo y evitar el Estrecho de Ormuz. Antes de la interrupción, esa infraestructura movía entre 4 y 5 millones de barriles diarios, por lo que su cierre añade presión a la oferta global.