Las acciones argentinas mostraron vigor este jueves, impulsadas por el desempeño de los papeles del sector energético, y lograron contrarrestar el sesgo negativo que mostraron los mercados internacionales, que cayeron por cuarta jornada consecutiva.
Los bonos soberanos, por su parte, operaron con signos negativos debido al lento ritmo de compras del Banco Central en el mercado cambiario durante septiembre y a un dato de inflación local todavía elevado.
En Wall Street, los índices de la bolsa estadounidense se movieron en terreno mixto con bajas entre 0,6% y 0,7%, mientras el petróleo dio un vuelco al alza y los rendimientos de los bonos del Tesoro continuaron subiendo. Los inversores también analizaban un nuevo reporte de inflación mayorista en Estados Unidos.
En Buenos Aires, el índice S&P Merval cerró con un avance de 1,5% en pesos, ubicándose en 3.157.852 puntos, su nivel más alto desde el 4 de agosto.
Entre los bonos soberanos en dólares (Bonares y Globales), el desempeño fue negativo en promedio alrededor de 0,6%. Sin embargo, el riesgo país medido por JP Morgan mostró una caída de un punto completo, quedando en 491 puntos básicos, impulsado por la suba de las rentabilidades de los bonos del Tesoro de EE.UU. El rendimiento del bono a diez años se ubicó en 4,944% anual.
El mercado del petróleo vivió una jornada de fuerte alza, con el barril WTI para entrega en octubre trepando 7,1% y situándose en 102,90 dólares, su mayor nivel desde mayo. Por su parte, el Brent para entrega en noviembre avanzó 6,9%, a 108,20 dólares por barril.
En Nueva York, el ADR de YPF subió 3%, ubicándose en 56,24 dólares, su máximo en dos meses, mientras Vista Energy trepó 5,9%.
El repunte de los precios del crudo coincidió con una escalada en la tensión del Estrecho de Ormuz, ruta por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel mundial. Expertos resaltaron que ataques cruzados entre Irán y milicias hutíes en Yemen contra buques e infraestructura energética en Arabia Saudita y en la propia región de Ormuz fortalecen este movimiento alcista.
“La dinámica de hoy evidencia la relevancia de la geopolítica energética y su impacto en la orientación de la política monetaria. Las declaraciones de figuras destacadas aportan ruido a un panorama ya cambiante”, señaló Damián Vlassich, líder de Estrategias de Inversión en IOL. Entre otros comentarios, se mencionó que el propio Donald Trump afirmó que los precios del petróleo y el gas no podrían caer “hasta después” de las elecciones de medio mandato, lo que añade incertidumbre en el corto plazo.
En conjunto, la sesión mostró una dicotomía entre la fortaleza de la bolsa local y la presión externa ejercida por un entorno de mayores primas de riesgo y mayores costos de financiamiento, fortaleciendo la idea de que la coyuntura geopolítica continúa marcando el pulso de los mercados.