El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó este sábado en Dublín que un choque por la soberanía de las Islas Malvinas entre Argentina y el Reino Unido tendría consecuencias catastróficas, y añadió que, si le piden intervenir, confía en poder colaborar para resolver la situación. Sus comentarios se produjeron tras reunirse con Micheál Martin, primer ministro de Irlanda, y ante los periodistas remarcó su interés por la cuestión, señalando que Argentina y el Reino Unido hoy están enfrentados.

Trump recordó, en tono retrospectivo, que Gran Bretaña tomó posesión de las islas en el pasado, aunque no estaba seguro de si ahora actuarían de la misma forma, considerando los problemas internos que afronta su país. Aseguró que los británicos afrontan temas como inmigración y energía, entre otros, que podrían influir en su disposición a afrontar distancias largas y un conflicto de semanas en el mar. Según la agencia EFE, el mandatario afirmó que, si lo requieren, podría verse involucrado en ese “desastre potencial” pero que, en su criterio, podría ayudar a solucionarlo.

Las declaraciones de Trump llegan días después de que el Gobierno argentino relanzara su agenda sobre Malvinas. El 4 de septiembre, el presidente Javier Milei comunicó un paquete de medidas que incluyó sanciones contra empresas que exploten hidrocarburos en la zona sin autorización argentina, un incremento del presupuesto de Defensa y un proyecto para una Base Naval Integrada en Ushuaia.

El Ejecutivo formalizó parte de esas decisiones mediante el DNU 867/2026 y el Decreto 868/2026. Este último designó a la Cancillería como autoridad de aplicación de la Ley 26.659, que establece sanciones por exploración o explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina sin permiso. Las agencias estatales deben comunicar posibles incumplimientos a esa cartera dentro de un plazo de cinco días hábiles.

La iniciativa también contempla un Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional para ampliar las sanciones a empresas y proveedores vinculados a esas operaciones y crear un Consejo de Seguridad Nacional. En las jornadas siguientes al anuncio, Milei afirmó que se habían iniciado procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas con actividad directa o indirecta en la cuenca Malvinas.

Esta semana el Gobierno añadió otra medida: mediante el Decreto 983/2026 creó en la Cancillería el Sistema de Articulación de la Política Exterior, que deberá coordinar las acciones de los organismos estatales que puedan influir en la política exterior y en el reclamo por Malvinas, las Georgias del Sur, las Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes. Con esto, el Ejecutivo buscó fortalecer el reclamo de soberanía sobre Malvinas al interior de la Cancillería y del aparato estatal. Cada organismo alcanzado deberá designar un enlace.