El director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, Mariano Biocca, indicó que prácticamente la totalidad de los deudores en mora vinculados a fintech ya dispone de algún esquema para refinanciar sus préstamos, en un marco en el que la irregularidad de créditos representa aproximadamente el 30% de la cartera total.

“La mora es un fenómeno que afecta al sistema financiero en su conjunto, abarcando a todas las entidades que otorgan crédito”, explicó Biocca durante su exposición en una sesión informativa de la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados. Agregó que en la actualidad cerca de 21 millones de argentinos acceden a crédito formal, una cifra que, según su visión, no tiene precedentes en la historia del país.

Entre los datos aportados, señaló que 5,8 millones de personas presentan algún grado de irregularidad crediticia, de las cuales 2,4 millones corresponden a préstamos otorgados por fintech y billeteras digitales. En conjunto, estos créditos representan el 16% del total de los créditos en mora dentro del sistema financiero.

“Nadie gana cuando una persona no puede pagar un crédito”, subrayó Biocca.

Como medida de salida, el ejecutivo afirmó que el sector está avanzando en la detección temprana y en la asistencia a quienes lo requieren. El contacto se realiza mediante los canalies que el propio usuario autorizó, para establecer un diálogo y acercarle una solución.

Además, afirmó que de esas 2,4 millones de personas con irregularidad, actualmente el 90% ya cuenta con un esquema de refinanciamiento, con asistencia y una alternativa para seguir construyendo su historial crediticio, evitando quedar atrapado en esa situación. Consideró que, claro está, se trata de un escenario indeseable tanto para el prestatario como para la entidad que otorgó el crédito.

“Lo que buscamos es desarmar y evitar la llamada ‘bola de nieve’ de la deuda, para que la persona no trunque su desarrollo financiero y su historial crediticio”, apuntó.

Por otra parte, en relación con el debate sobre las tasas de interés en el sector, Biocca señaló que el crédito fintech funciona de forma estructuralmente distinta y complementaria al crédito bancario tradicional. A diferencia de estos, las fintech y las billeteras no prestan dinero de sus usuarios: se limitan a canalizar líneas de crédito de bancos o del mercado de capitales para conceder financiamiento a más personas.

Estas entidades llegan a millones de ciudadanos con poco o ningún historial crediticio y, en muchos casos, otorgan financiamiento sin exigir garantías tradicionales. Esta combinación de mayor riesgo, costos de fondeo más altos y menor capacidad de recuperación genera, según la CAF, una estructura distinta a la de otros actores del sistema.

Por ello, la Cámara advierte que no se debe analizar las tasas únicamente a partir de la Tasa Nominal Anual (TNA). El análisis debe considerar otras variables y condiciones propias del servicio fintech.