El empresario Eduardo Elsztain aclaró, a través de su perfil en LinkedIn, los motivos detrás de su rol como accionista minoritario de Falkland Islands Company (FIC), una firma clave para Malvinas por la amplitud de servicios que gestiona y su impacto en la economía local. FIC opera en rubros como inmobiliario, comercio, logística, actividad agropecuaria y hotelería, entre otros.

En 2017, el grupo de Elsztain, a través del Dolphin Fund, había buscado adquirir la totalidad de la compañía para quedarse con el control pleno, pero la autoridad británica no autorizó la operación. Desde entonces mantiene una participación del 2,5% en la firma, cifra que allegados describen como “muy baja” y que, por ahora, no prevén modificar de inmediato. No obstante, no descartan una venta futura si el contexto lo requiere.

El posicionamiento de Elsztain también está ligado a su cercanía con el presidente Javier Milei. Circula entre ciertos sectores la posibilidad de que intentara, otra vez, adquirir el 100% de la FIC, aunque confía en que, en su criterio, Inglaterra volvería a no otorgar la aprobación.

Ante interpretaciones en la red social X que lo vinculaban con la figura de traidor, el canciller Pablo Quirno salió a responder. Sostuvo que esa caracterización no corresponde y defendió que el objetivo siempre fue avanzar en una relación con Malvinas basada en desarrollo económico y social, una línea que, según dijo, fue bloqueada por autoridades británicas.

La mención de su participación en la FIC volvió a aparecer en los medios durante el fin de semana, en contexto de los anuncios del presidente Milei sobre endurecer sanciones a proveedores del archipiélago y con el inminente inicio de la explotación del yacimiento Sea Lion. En ese marco, Elsztain reiteró su intención de contribuir al reclamo de soberanía argentina.

El empresario también evocó enseñanzas familiares, señalando que su abuelo Isaac le decía que, si Argentina hubiera estado más involucrada económicamente con Malvinas durante el siglo XX, quizá se podría haber evitado el conflicto. Esa visión es parte de una historia compartida con figuras políticas del pasado: Perón habría intentado comprar la FIC en varias ocasiones y César Cao Saravia habría hecho gestiones similares en 1977. Desde 2005/06, según su relato, fue acumulando acciones de la Falkland Islands Company, considerada de gran relevancia estratégica y económica para las islas, con responsabilidades en diversos sectores.