Las tensiones en Medio Oriente mantienen en alerta al mercado global de petróleo, con una volatilidad persistente ante bombardeos y la incertidumbre sobre la oferta. El Brent, referencia para la Argentina, cerró agosto cerca de US$90 por barril, por encima de los US$62 con que inició el año.

El conflicto en la región del Golfo se desató el 28 de febrero y desde entonces la trayectoria de los precios estuvo muy ligada a la evolución del conflicto y a los riesgos para el suministro mundial. Tras comenzar 2024 por debajo de USD 70, el Brent se disparó en marzo y a principios de abril rozó los US$120; posteriormente se moderó y, hacia fines de junio, se ubicaba alrededor de USD 73, y durante julio y agosto volvió a presionar al alza.

Un dato clave, según la Bolsa de Comercio de Rosario, es que la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos (SPR) cayó a 289,7 millones de barriles al 21 de agosto, mínimo en casi 45 años. En marzo pasado, Estados Unidos y otros miembros de la Agencia Internacional de Energía acordaron liberar 400 millones de barriles, de los cuales US$ 172 millones correspondieron al país estadounidense; parte de ese petróleo se entregó bajo un esquema de préstamos que empezaría a reembolsarse hacia fines de este año y podría extenderse hasta 2028.

El bajo nivel de la SPR es relevante, dado el carácter persistente de riesgos geopolíticos. Aunque Washington mantiene capacidad para liberar reservas ante emergencias, el menor volumen disponible reduce la capacidad para intervenir frente a nuevas disrupciones de oferta. A esto se suman restricciones operativas vinculadas con la infraestructura de almacenamiento, en un contexto donde la Administración busca recomponer gradualmente los inventarios.

En cuanto al impacto en Argentina, ¿cuál fue el efecto del aumento del precio internacional del petróleo sobre los precios de los combustibles en la Argentina, y cómo se compara con lo registrado en otros países? Hasta ahora, el impacto en los valores locales fue suavizado por el amortiguador de precios que diseñó YPF con otras petroleras y la postergación de aumentos del impuesto a los combustibles. La última medida, válida hasta octubre, fue anunciada el lunes pasado para sostener el crecimiento económico dentro de un sendero fiscal sostenible.

Por su parte, un informe de la consultora Economía y Energía, encabezada por el economista Nicolás Arceo, analizó cuánto aumentaron la nafta y el gasoil en Argentina y su comparación con otros mercados.