El Papa León XIV tomó la palabra durante la clausura del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: Diálogo Socioambiental Norte-Sur, desarrollado en Roma, en la Casa Generalicia de La Salle. En su intervención, advirtió que el avance tecnológico, particularmente la inteligencia artificial, podría generar una “nueva torre de Babel” si no se orienta a servir a las personas. Acompañó ese diagnóstico con el respaldo a una propuesta de cooperación multinivel entre el Norte y el Sur global, estructurada en seis proyectos concretos, que aborda también la crisis climática y las desigualdades laborales.

El encuentro, organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) y la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL), con apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), subrayó el valor del diálogo social como herramienta para tender puentes entre intereses y responsabilidades que, en la práctica, suelen estar enfrentados. La idea no es eliminar los conflictos de manera abstracta, sino generar espacios donde puedan ser reconocidos, escuchados y transformados en cooperación ante la urgencia de la situación.

La iniciativa nació hace cinco años, impulsada por el Papa Francisco, y cuenta con antecedentes previos en Washington y Bogotá. Su objetivo es promover el diálogo social y profundizar el vínculo entre la Iglesia y las organizaciones comunitarias.

El encuentro reunió a sesenta representantes de la Iglesia, sindicatos, empresas, universidades, organismos internacionales y movimientos sociales. El resultado fue la Agenda de Responsabilidad Compartida Norte-Sur para la Cooperación Multisectorial, que se desarrolla a través de seis proyectos. En su discurso, León XIV agradeció la continuidad de las instituciones convocantes, que sostuvieron durante cinco años este camino de diálogo socioambiental, y saludó a representantes de bancos regionales de cooperación, fundaciones, centrales sindicales y cámaras de empleadores de las Américas.

La secretaria de la PCAL, la teóloga Emilce Cuda, aclaró que esta cuarta edición marca el cierre de la etapa de diagnóstico y la transición hacia la acción, y afirmó que, dentro de un año, esperan poder presentar al Papa los avances de estos proyectos.

La cuestión de la inteligencia artificial y su impacto en el trabajo ocupó gran parte de los debates. El sindicalista y representante ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Gerardo Martínez, sintetizó la postura gremial en tres principios: no oponerse a la innovación, no aceptar la exclusión y negociar la transición. Subrayó que el sindicalismo quiere participar en la definición de cómo se integran las nuevas tecnologías al mundo laboral, pero rechazó que un algoritmo tome decisiones autocráticas sobre empleo, salarios y derechos de los trabajadores. A este eje se sumó un informe de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), presentado en el marco de las deliberaciones.