El Gobierno nacional formalizó un nuevo estatuto para el personal de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), que regula aspectos clave de la relación laboral, como el ingreso, la trayectoria profesional, las promociones y la remuneración de sus agentes. La medida quedó establecida mediante el Decreto N° 1021/2026 y fue publicada en el Boletín Oficial.

Con la implementación de la norma, se dejó atrás el esquema vigente desde 2003 para la SIDE y el personal civil de inteligencia de los organismos de las Fuerzas Armadas, al tiempo que se señaló la necesidad de actualizar reglamentaciones ante los cambios ocurridos en años recientes.

El estatuto establece un marco para los elementos centrales de la relación laboral de los agentes y, según las autoridades, la ausencia de un régimen estable dificultaba la construcción de una carrera profesional y la incorporación de talento especializado.

Entre los puntos centrales, la normativa establece que la carrera debe regirse por principios de idoneidad, igualdad de oportunidades, mérito, capacitación continua y fortalecimiento de competencias. Asimismo, el ingreso y los ascensos deben responder a criterios técnicos, éticos y profesionales, con el objetivo de lograr un cuerpo que conserve su profesionalidad más allá de cambios coyunturales.

La capacitación pasa a ocupar un rol destacado dentro del nuevo esquema, con la idea de mantener actualizadas las aptitudes del personal y de consolidar una cultura institucional alineada con las tareas de inteligencia, dentro del marco constitucional y legal vigente.

Además, se busca una relación proporcional entre salarios, responsabilidades, capacidades técnicas y jerarquía, con la finalidad de evitar diferencias discrecionales en retribuciones entre agentes con funciones, trayectorias y antigüedad similares.

El texto define al Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) como servidores públicos especializados y señala que los recursos humanos son un elemento decisivo para orientar las labores del área, con el objetivo de construir un sistema profesional, transparente, autónomo y ágil.

En materia de derechos, el estatuto garantiza estabilidad laboral una vez incorporados a planta, remuneración acorde a la categoría, licencias, jubilación y asistencia social, así como mecanismos para consultas y reclamos. También contempla movimientos de cargo, ascensos por mérito ordinarios o extraordinarios, e distinciones para quienes se destaquen.

Por otra parte, se establece un trato igualitario y oportunidades de movilidad en la carrera, sin diferencias ajenas a la aptitud y la conducta profesional. Además, habilita la posibilidad de negar órdenes manifiestamente ilegales o que vulneren la normativa aplicable.