La industria textil argentina atraviesa una fase de fuerte deterioro. En junio último, el sector registró una caída interanual de 15,9%, lo que dejó un retroceso acumulado del 24,4% en el primer semestre del año. El desplome fue especialmente agudo en las áreas de tejidos y acabados, donde la producción cayó un 36,3%.

Un informe de la Federación de IndustriasTextiles Argentinas (FITA) sitúa al rubro por debajo del promedio industrial. Mientras la producción textil acumula una merma cercana a una cuarta parte, la producción total de la industria mostró una caída del 2,2%. En contraste, el segmento de prendas de vestir, cuero y calzado presentó una caída acumulada del 14,1%.

La entidad subrayó que la actividad textil se mantiene en niveles de los últimos tres años y no se vislumbran señales claras de recuperación. Según el presidente de FITA, Luis Tendlarz, las cifras no evidencian estabilización ni recuperación; el sector lleva más de dos años con pérdidas de producción, empleo, empresas e inversión. Cada cierre de establecimiento implica una capacidad productiva que demanda años para reconstruirse, por lo que se pidió avanzar hacia una transición que preserve la base para crecer y crear condiciones concretas para recuperar competitividad sin comprometer el marco macroeconómico.

En junio, la utilización de la capacidad instalada textil alcanzó el 46,6%, 12,5 puntos porcentuales por debajo del promedio industrial (59,1%). Aunque hubo una mejora de 4,4 puntos respecto de mayo, la cifra sigue 3,8 puntos por debajo de junio de 2023. A largo plazo, el indicador mostró una caída sostenida: osciló entre 50% y 60% en 2023, bajó entre 30% y 50% en 2024, acercándose a mínimos cercanos al 30% a finales de 2025, y se estabilizó cerca del 40% desde entonces.

El empleo reflejó la menor actividad: en mayo, el conjunto textiles, confección, cuero y calzado sumó 93.952 puestos formales, 1.229 menos que en abril y 16.244 menos que en mayo de 2023. Desde diciembre de 2023, la pérdida de empleos registrados alcanza los 26.851.

En cuanto a la base de empresas, mayo cerró con 1.950 establecimientos textiles y 2.354 vinculados a la confección, con 515 locales menos que un año atrás. Entre textiles y confección, se acumularon 750 cierres desde diciembre de 2023, es decir, un promedio cercano a 30 cierres mensuales durante más de dos años.