En una charla informal con Infobae, el titular de una de las mayores firmas del país afirmó que lo realmente relevante es la marcha de la actividad, y descartó el resto como detalles. En ese marco, la conversación dejó al descubierto una disputa entre enfoques dentro de la UIA: por un lado, la estética de una FATE que habría quedado rezagada ante un impulso más libertario; por otro, Lumilagro, que se movió con mayor agilidad y, tras la reconversión, volvió a recuperar competitividad.

“Competitividad” volvió a ser palabra cotizada entre los empresarios. Aunque no es inédita, cobró fuerza desde 2024, con sectores que aprovechan la reconversión gracias a ayudas oficiales —como el impulso del RIGI— y otros que siguen en la cuerda floja, aún a la espera de una síntesis macroeconómica más clara.

El alto ejecutivo señaló que el Gobierno dio pasos y sería erróneo negarlos, pero advirtió que, a medida que se acercan las elecciones, las cifras y el escenario económico se vuelven más complejos. No se trató de una crítica frontal, sino de un balance pragmático sobre el estado de la economía y la necesidad de estabilidad.

En el plano contable, la recaudación de agosto quedó cercana a la de igual mes del año anterior en términos reales; la mejora observada en junio parece desvanecerse, y firmas privadas anticipan caídas para julio respecto de junio.

La semana presentó una mezcla de tensiones internas y la cuestión Malvinas. En lo internacional, el episodio del Mundial, con Giovani Lo Celso levantando una bandera y generando cierto ruido diplomático, fue utilizado por Milei para sustentar su narrativa. Paralelamente, el Presidente realizó su segunda cadena en el mes y anunció nuevas sanciones para compañías que operen en Sea Lion, el proyecto al norte de Malvinas.

Entre las grandes multis de servicios petroleros, varias avisaron que no tienen previsto operar en esas islas para no quedar fuera de Vaca Muerta. La gestión con privados quedó en manos de la Presidencia, que también habría facilitado gestiones para YPF.

El acto de la UIA por el Día de la Industria, celebrado en Laboratorio Elea, en Malvinas Argentinas, quedó deslucido por la ausencia de respaldo gubernamental, marcando un contraste con la intensidad de la discusión pública y las otras dinámicas del día.

En síntesis, la semana dejó claro que la economía argentina encara una dicotomía entre la urgencia de sostener la actividad y un marco político que condiciona la actividad industrial.