La Reserva Federal de Estados Unidos elevó este miércoles su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, hasta dejarla en un 4%, en línea con lo esperado por el mercado. Fue la primera alza de los rendimientos de referencia desde julio de 2023 y se dio por unanimidad, ante una inflación que continúa por encima del objetivo.
En Nueva York, las bolsas terminaron la jornada con signo negativo tras la noticia. El Dow Jones de Industriales cayó 1,2%, el S&P 500 retrocedió 0,5% y el Nasdaq terminó prácticamente plano.
En Buenos Aires, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio sufrió una baja de 1,7%, para ubicarse en 3.028.871 puntos, acumulando cuatro jornadas consecutivas de pérdidas.
Los bonos soberanos en dólares, Bonares y Globales, registraron una contracción promedio de 0,3%. El riesgo país medido por JP Morgan escaló a 510 puntos básicos.
“La volatilidad se aceleró durante la conferencia de prensa cuando Kevin Warsh —presidente de la Fed— afirmó que la inflación ‘es demasiado alta y lo ha sido durante demasiado tiempo’, subrayando que las condiciones financieras vigentes no eran suficientemente restrictivas”, alertó Mauricio Villacorta, estratega de Inversión de IOL.
Además de la decisión de tasas, la actualización trimestral de las proyecciones mostró cambios relevantes. Los miembros revisaron al alza la tasa de política monetaria esperada para 2026 a 4,1% desde 3,8%, y para 2027 a 4,1% desde 3,6%, lo que implica que no se esperan recortes en el nuevo marco de años. Balanz agregó que la revisión de la senda monetaria fue acompañada por ajustes al alza de las perspectivas de crecimiento para 2026 y 2027, a 2,3% y 2,4% (respectivamente), con 2028 manteniéndose en 2,2%.
El equipo de Research de Puente explicó que la trayectoria de tasas proyectada por el comité fue más alta que la de la reunión anterior y que también supera las expectativas de mercado. Esto sugiere que las tasas de referencia podrían continuar subiendo y permanecer elevadas por más tiempo; además, podría influir en las tasas de largo plazo y, si bien no necesariamente en el riesgo país, elevar el costo de financiamiento para operaciones internacionales.
¿Qué significa esto para Argentina? En primera instancia, implica un encarecimiento de la tasa de interés que el país debe pagar por repos y otros compromisos a tasa variable con acreedores multilaterales. También eleva el costo de fondeo para nuevas emisiones de deuda en dólares, al incrementarse la tasa base de referencia y las tasas asociadas a estos instrumentos. En resumen, la Fed apunta a un ciclo de tasas más altas y prolongado, lo que podría traducirse en mayores costos de financiamiento para Argentina en el corto y mediano plazo.