La firma Barhut, propietaria de la marca Batuk y dedicada a la fabricación y comercialización de indumentaria y accesorios, presentó ante la autoridad competente la solicitud de apertura de su concurso preventivo de acreedores. Entre sus locales figuran establecimientos en Avellaneda, Avenida Santa Fe y Avenida Cabildo. La empresa atribuye su deterioro a la combinación de menor demanda, mayor entrada de importaciones, encarecimiento del financiamiento y un incremento del endeudamiento.

Según el análisis contenido en los estados contables de los últimos ejercicios que acompañan la presentación, las ventas pasaron de aproximadamente $3.373 millones en 2022 a $2.024 millones en 2025, es decir, una contracción real de casi el 40% en tres años. El mayor descenso se dio en 2024, cuando las ventas habrían caído un 35,4% en términos reales respecto del año anterior. En 2025, la compañía registró una recuperación nominal, pero, para Barhut, no fue suficiente para revertir el deterioro acumulado.

La empresa señala que la necesidad de financiamiento para sostener el capital de trabajo se intensificó a raíz de la situación, y añade que uno de los factores relevantes fue el elevado costo del financiamiento. El escrito indica que el costo financiero absorbía el 96% del resultado operativo, y que la cobertura de intereses cayó de 2,40 veces a 1,50 veces; al incorporar la totalidad de los resultados financieros y por tenencia, la cobertura se ubicó en 1,04 veces.

La explicación oficial señala, además, que el problema se agravó por una menor expansión nominal de las ventas y por obligaciones financieras contraídas a tasas elevadas. Barhut reconoce tener deudas con distintas entidades bancarias, cuyo total asciende a $3.487,5 millones. De ese monto, $2.578,5 millones provienen de créditos bancarios en pesos. Por otro lado, los compromisos comerciales suman $1.566,9 millones y las deudas tributarias y previsionales alcanzan $1.237,7 millones.

En cuanto a la situación patrimonial, la compañía indica activos por $6.763,5 millones y un pasivo de $6.304,2 millones.

Entre las causas citadas para el deterioro económico, Barhut menciona la apertura de importaciones con bajos aranceles y controles, y la dificultad de la indumentaria local para competir con plataformas de comercio electrónico transfronterizo como Temu y Shein. También señala la caída del consumo interno y el aumento de los costos de producción medidos en moneda dura, que generaron capacidad ociosa y dificultad para generar excedentes que permitieran cubrir las obligaciones asumidas.

Además, el escrito apunta que la combinación de costos financieros elevados y la imposibilidad de mantener ciertos planes de facilidades de pago de impuestos agravan la situación. Junto con la solicitud de concurso preventivo, Barhut pidió la suspensión cautelar y urgente del pago de cheques.