A poco más de 15 días de haber puesto a disposición de los usuarios la posibilidad de comprar y vender papeles de la compañía desde la propia app, YPF confirmó que ya supera los 15.000 nuevos accionistas. El anuncio lo dio a conocer Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera de control estatal, a través de su cuenta de la red social X. En su mensaje destacó que, durante ese periodo, se vendieron 550.000 acciones y que el volumen promedio diario de operaciones superó las 60.000.
Marín expresó: “en los primeros 15 días, ya se compraron 550.000 acciones de nuestra compañía a través de App YPF”, y agradeció a los usuarios: “Gracias por elegirnos. Vamos por más”.
La funcionalidad para operar con acciones dentro de la aplicación comenzó el 18 de agosto, tras un split accionario de 10 a 1 que redujo el precio unitario sin afectar el valor total de cada inversión. Esta maniobra multiplicó por diez la cantidad de acciones que tiene cada inversor y apunta a mejorar la liquidez del título en el mercado local.
La herramienta funciona en horario de sesión, de 10:30 a 17:00, y nació de una alianza entre YPF y Banco Santander, responsable de gestionar los fondos de los usuarios de la app. Entre sus atractivos, la APP permite además recargar saldos, pagar en estaciones de servicio, realizar transferencias y recargas.
Antes de lanzar el split, YPF había cerrado el segundo trimestre de 2026 con un EBITDA ajustado de 2.804 millones de dólares, el más alto de su historia, y una utilidad neta de 1.205 millones de dólares. La deuda neta de la compañía se situó en 7.654 millones de dólares, con un ratio de apalancamiento de 1,09 veces, su nivel más bajo en 11 años.
La noticia sobre la venta de acciones se dio un día después de que la empresa anunciara la emisión de un bono internacional por 1.200 millones de dólares, el mayor endeudamiento obtenido por una compañía argentina en los últimos 11 años. El instrumento recibió una demanda de hasta 2.200 millones de dólares tras reuniones con más de 50 inversores internacionales en Nueva York durante dos jornadas.
El bono, con vencimiento en junio de 2035 y un plazo de nueve años, se colocó a una tasa de interés del 7,55% y una tasa efectiva de 7,85%. El spread frente a bonos del Tesoro estadounidense fue de 300 puntos básicos, el más bajo registrado por la firma en su historial de mercados internacionales.
“La demanda alcanzó los 2.200 millones y casi duplicó lo que buscábamos. Es una señal contundente de la confianza del mercado en la empresa, en su presente y en el rumbo que estamos construyendo”, comentó Marín tras el cierre de la operación.
Según la compañía, el monto de la emisión queda claramente superado por otras operaciones históricas, superando apenas a una colocación de 1.500 millones de dólares realizada en 2015. Los fondos obtenidos se destinarán a la precancelación de dos obligaciones, según el inciso difundido por la entidad, aunque el detalle final de este punto quedó por completo fuera del texto remitido.