Google presentó su Informe de Seguimiento de Amenazas de Inteligencia Artificial (IA) correspondiente al segundo trimestre, elaborado por el Grupo de Inteligencia sobre Amenazas de Google (GTIG). El documento subraya una evolución acelerada del cibercrimen: los atacantes ya no se limitan a usar IA como apoyo; ahora despliegan agentes autónomos capaces de operar sin intervención constante para hackear sistemas.

Según el informe, se produjo un cambio de paradigma en la forma de atacar. Hasta hace poco, la IA se utilizaba principalmente para generar código malicioso o para detectar vulnerabilidades. En la actualidad, el uso de estas herramientas ya automatiza todo el ciclo de una intrusión: desde el reconocimiento inicial de blancos hasta la extracción de datos, a una velocidad que supera la capacidad de respuesta de equipos de seguridad humanos.

El ejemplo más claro descrito por GTIG describe a un grupo de ciberdelincuentes que consiguió vulnerar los recursos en la nube de una empresa y, en menos de seis horas, planificó y ejecutó una operación basada en agentes de IA que terminó con el robo de miles de credenciales. En este marco, la reducción del tiempo de actuación emerge como la principal alerta: la IA acorta de forma significativa la ventana para preparar una intrusión, y el personal de seguridad ve estrecharse ese margen de acción prácticamente a la par.

Un ataque potenciado por IA implica la intervención de agentes autónomos que pueden identificar debilidades, trazar una estrategia y realizar el robo de información con mínima supervisión humana, lo que eleva la escala y la velocidad de las intrusiones en comparación con métodos tradicionales.

GTIG también identificó a un grupo de espionaje con vínculos con China que incorporó IA en todas las etapas del proceso de intrusión: reconocimiento para detectar vulnerabilidades, generación de mensajes de phishing, pruebas para evadir cortafuegos y técnicas para ocultar malware. Este hallazgo ilustra cómo la IA ya está integrada en tácticas de intrusión de alto nivel.

Asimismo, el informe señala avances en la lucha contra las cadenas de suministro de IA, destacando ataques dirigidos a plataformas de distribución de código abierto y otros componentes críticos de estas cadenas. Frente a este panorama, GTIG llama a reforzar la vigilancia y adaptar las defensas para enfrentar una metodología que, por su autonomía y rapidez, redefine las reglas de juego en la seguridad digital.