A pesar de que el mercado de pases ya cerró en las principales ligas, Mauro Icardi, que es jugador libre y cuenta con su pase en su poder, seguía teniendo margen para moverse. Sin embargo, Lazio dejó pasar la posibilidad de sumar al delantero argentino por una razón que, según explicó su entrenador Gennaro Gattuso, va más allá de sus cualidades deportivas.
En una conferencia de prensa, el ex técnico de la selección italiana trató de poner fin a las versiones y afirmó que es hora de cerrar el tema de forma definitiva. Aseguró que Icardi “tiene una carrera con 250 goles”, valorando su capacidad, pero insistió en que esa valoración no alteraba la planificación trazada por la institución antes de que surgiera la opción de incorporar al atacante.
Gattuso señaló que la dirección del club ya había cerrado acuerdos para el ataque y que, por ello, no era razonable cambiar de rumbo. Mencionó que Lazio había firmado a Andrea Pinamonti y a Albert Gudmundsson, y que, al conversar con los jugadores, el club debía mantener una línea coherente. Pinamonti llegó procedente de Sassuolo por 3 millones de euros, mientras que Gudmundsson se incorporó a préstamo desde Fiorentina, habiendo marcado dos goles en cuatro apariciones.
El entrenador explicó que una llegada de ese nivel no se puede analizar de manera aislada, porque impacta directamente en minutos, convocatorias y roles dentro del equipo. Por esa razón, avanzar por un delantero de tal envergadura podría generar problemas internos.
“Hay que ser sinceros: ya hablamos de esto con los jugadores cuando llegaron y es normal que hoy no podamos dar marcha atrás”, afirmó Gattuso, dejando claro que su comentario no cuestiona el nivel de Icardi. Añadió que mantuvo la conversación con las máximas autoridades deportivas del club, como el presidente y el director, y que la decisión se enmarca en sostener la estructura existente.
En resumen, según el técnico, la decisión fue priorizar la cohesión y la planificación del plantel por sobre incorporar a un jugador de renombre, con el objetivo de evitar desequilibrios en minutos, convocatorias y roles dentro del equipo.