El consultor político Jaime Durán Barba señaló que la inversión extranjera directa que llega a Argentina cayó de forma marcada, apoyándose en datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El informe La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2026 indica que Argentina registró US$3.134 millones en 2025, un descenso de 73,1% frente a los US$11.644 millones anotados en 2024, lo que llevó al país a ocupar la novena posición entre los receptores regionales y a quedar por debajo de economías como Brasil y México, y aun por delante de otros como Guyana, Costa Rica y República Dominicana.
Durán Barba plasmó estas ideas en una columna publicada en Perfil, donde cuestionó la idea de que reformas legislativas específicas y un alineamiento internacional fueran suficientes para atraer capital y generar empleos. Según su criterio, los inversores priorizan marcos estables y el cumplimiento de las normas por encima de afinidades ideológicas. “Las inversiones no tienen ideología, pero buscan estabilidad”, afirmó.
El autor también vinculó las dificultades para atraer fondos con la polarización política y el tono confrontativo que, opina, ha mostrado el presidente Javier Milei. Añadió que, incluso dentro de la región, existen casos de gobiernos de izquierda que lograron mayores niveles de inversión privada, una diferencia que atribuye a políticas públicas menos conflictivas y a condiciones más previsibles para las empresas.
A nivel regional, la CEPAL informó que la inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe alcanzó US$194.233 millones en 2025, un incremento del 1,7% respecto de 2024, aunque la dinámica no fue homogénea: Brasil, Chile, Perú, Ecuador y Uruguay mostraron avances, mientras Argentina experimentó uno de los retrocesos más significativos.
Entre los antecedentes de Argentina, el informe recuerda que en 2023 la IED sumó US$24.757 millones y en 2024 US$11.644 millones, cifras que reflejan complejas restricciones para la salida de divisas y la acumulación de utilidades dentro del país.
Durán Barba también indicó que la transformación tecnológica —incluyendo inteligencia artificial, robótica y sistemas autónomos— será un factor decisivo para el mercado laboral, con posibles recortes en puestos administrativos, comerciales e industriales. En su columna hace referencia a experiencias de automatización en puertos y otros sectores como indicio de los cambios que podrían acelerar en los próximos años.