Giuseppe Valditara, ministro de Educación y Merito de Italia, llegó a Buenos Aires en una gira destinada a combinar diplomacia educativa con una ofensiva de negocio. A sus 65 años, ex senador y cercano a Matteo Salvini dentro de la Liga, viajó junto a una delegación integrada por más de cien firmas italianas. Se trató de la primera misión de grandes proporciones organizada por un país europeo en el Mercosur desde el cierre del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque regional.
Desde su asunción en octubre de 2022, en la coalición liderada por Giorgia Meloni, Valditara se convirtió en una de las voces más enérgicas del gobierno italiano. Sus políticas en el ámbito educativo incluyeron la prohibición de teléfonos móviles en las aulas, la revisión de los contenidos de historia para enfatizar la herencia de la civilización occidental, la reinstauración del latín como asignatura optativa en secundaria y una reforma profunda del sistema técnico-profesional, alineada con los plazos del plan de recuperación pospandemia. Esas medidas recibieron vítores de la derecha y despertaron críticas de sindicatos y movimientos estudiantiles.
En el marco de la gira en Buenos Aires, la actividad tuvo un claro impulso comercial. Italia registró exportaciones por 1.200 millones de euros hacia Argentina en 2025 y totalizó 7.500 millones de euros en ventas a Mercosur, cifras que Valditara pretende incrementar aprovechando el nuevo marco arancelario europeo. El ministro subrayó que la formación de capital humano es un factor estratégico para la competitividad de las empresas italianas y citó el interés generado por su reforma técnico-profesional entre empresarios argentinos reunidos durante la visita. Como medida concreta, anunció la instalación de Institutos Tecnológicos Superiores (ITS) en Argentina, un modelo de educación terciaria conectado directamente con las necesidades de la industria.
Además, se firmó un memorándum de entendimiento con el Ministerio de Capital Humano argentino, profundizando una relación iniciada en mayo pasado cuando Valditara recibió en Roma a la ministra Sandra Pettovello. El funcionario italiano afirmó que existía una notable sintonía en valores y en la visión de escuela y sociedad. Entre los ejes del acuerdo figuran la lucha contra la deserción escolar, el intercambio de estudiantes y docentes y la difusión del italiano en un país que aloja a una de las comunidades descendientes italianas más numerosas del mundo.
Valditara aprovechó la oportunidad para defender el desempeño educativo de Italia, sosteniendo que, a pesar de las turbulencias globales, el sistema educativo italiano se mantiene sólido. La visita combinó así dos líneas: ampliar oportunidades de negocio para las empresas italianas y fortalecer vínculos educativos que alimenten la demanda de skilled workers para la economía transatlántica.