Apple dio a conocer dos nuevos modelos de su gama Pro: el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max, diseñados para ofrecer un sistema de cámara de nivel profesional y rendimiento sostenido gracias a un conjunto de innovaciones en hardware y software. En el corazón de la actualización está la cámara principal Fusion de 48 megapíxeles, que incorpora un diafragma variable compuesto por seis láminas fabricadas con láser. Esta configuración permite transiciones suaves entre diferentes aberturas y, además, admite control manual: desde la app Cámara el usuario puede seleccionar entre cuatro configuraciones de apertura; los desarrolladores, por su parte, disponen de una API para gestionar todo el rango de apertura dentro de sus apps.

El salto de rendimiento se completa con el nuevo chip A20 Pro, construido con tecnología de 2 nanómetros y un sensor adicional que mejora la calidad de imagen general. Junto a ello, se mantiene una mejora en el rendimiento de fotografía en condiciones de baja iluminación y más detalle en fondos de fotos grupales, con un sistema de cámara que se presenta como el eje central de esta generación.

La diferencia principal entre los dos dispositivos está en la autonomía. El iPhone 18 Pro alcanza hasta 36 horas de reproducción de video en los modelos que funcionan con eSIM, mientras que el Pro Max llega a 45 horas, un incremento destacado en la historia de la línea iPhone. Esta brecha se explica parcialmente porque los modelos sin ranura física para SIM aprovechan ese espacio para montar una batería de mayor tamaño, lo que añade aproximadamente dos horas de uso frente a las versiones con SIM tradicional.

En cuanto a la carga, el Pro ofrece una recarga rápida de hasta el 50% en unos 15 minutos usando cable y alrededor de 30 minutos con carga inalámbrica. El Pro Max, en cambio, presenta un rendimiento distinto en recargas cortas: con solo cinco minutos de conexión, puede aportar aproximadamente siete horas de reproducción de video.

Apple también introdujo un nuevo modelo de estimación de autonomía basado en datos de uso real. En el caso del iPhone 18 Pro Max, esa estimación puede alinear la duración de la batería con hasta 30 horas de uso con una carga completa. Fuera de estas diferencias de autonomía y de carga, ambos modelos comparten el mismo procesador, el conjunto de cámaras, la pantalla Dynamic Island rediseñada y el resto de funciones de software.

Con todo, la propuesta de esta generación gira en torno al sistema de cámaras como su pilar central, con la Fusion de 48 MP y el control de apertura variable como rasgos distintivos. El rendimiento en condiciones de poca luz y la versatilidad para tomas creativas quedan mejorados, junto a mejoras en la gestión de energía y un diseño de hardware que busca mantener el rendimiento de forma sostenida.