El Indec publicó el índice de utilización de la capacidad instalada (UCII) para la industria, basado en una muestra que abarca entre 600 y 700 empresas. El dato de julio señala que el 41,8% de la capacidad productiva no se estuvo empleando ese mes, con una caída de 0,9 puntos porcentuales frente a junio. En términos interanuales, julio de 2025 estuvo ligeramente por encima, al situarse en 58,4%, por lo que la lectura de este año muestra una baja de 0,2 puntos.

A lo largo de 2026, el UCII mostró variaciones, en gran medida por estacionalidad. El año arrancó en 53,9% en enero, luego subió a 54,6% en febrero y dio un salto a 59,8% en marzo. Después se mantuvo estable en torno a 59% (59,9% en abril; 58,3% en mayo; 59,1% en junio) para culminar julio en 58,2%. Si se compara con el mismo periodo de 2025, la primera mitad del año fue más volátil, y la segunda mitad de aquel año había llegado a picos de 61,4% en septiembre y había registrado caídas de hasta 53,8% en diciembre.

Según el Indec, los tres sectores con mayor utilización de su capacidad en julio fueron refinación del petróleo (89,9%), industrias metálicas básicas (71,8%) y papel y cartón (69,6%). En menor medida, pero still por encima del promedio, se ubicaron alimentos y bebidas (66,0%) y sustancias y productos químicos (61,4%). Todos estos rubros mostraron mejoras frente a julio de 2025.

La refinación de petróleo fue la actividad con mayor grado de utilización, superando con creces el 81,7% registrado un año atrás, lo que el organismo atribuye al mayor procesamiento de crudo. Por su parte, las industrias metálicas básicas subieron desde 63,9% en julio de 2025, equivalente a un incremento de 7,9 puntos porcentuales, hallazgo que, según el Indec, está relacionado con un aumento interanual del 15,3% en la producción de acero crudo durante julio. En el caso de papel y cartón, la utilización pasó de 59,7% a 69,6% interanual, ante un alza del 12,6% en la producción de papel y productos de papel en el mismo mes.

En conjunto, el informe señala que estas mejoras, junto con la dinámica de otros sectores, permiten entender la evolución reciente de la capacidad instalada, con variaciones que reflejan tanto la estacionalidad como la evolución de la demanda y la actividad productiva a lo largo del año.