El origen de Free Fire se remonta a 111dots Studio, un estudio independiente con sede en Vietnam que comenzó a programar el título a mediados de 2017 y presentó una versión beta en noviembre de ese año. El proyecto llamó la atención de Forrest Li, empresario chino y nacionalizado en Singapur, fundador y CEO de Garena, filial del grupo Sea Limited. Garena adquirió los derechos de distribución y asumió la publicación y la expansión global, mientras que 111dots Studio continuó a cargo del desarrollo técnico. El lanzamiento oficial para Android e iOS tuvo lugar el 4 de diciembre de 2017.
A diferencia de rivales como PUBG Mobile o Fortnite, Free Fire fue concebido desde el inicio como un battle royale ultraligero. En sus primeras versiones el juego ocupaba apenas 39 MB, lo que permitió operar en dispositivos de gama baja y media y eliminó una barrera técnica para millones de usuarios potenciales. Garena orientó su estrategia hacia mercados emergentes, especialmente América Latina, el Sudeste Asiático y la India, buscando comunidades con alta presencia de hardware modesto. Esa decisión técnica resultó decisiva para el crecimiento posterior del título.
El impacto se reflejó en las cifras de descargas: en 2018 sumó alrededor de 182 millones y, en 2019, se consagró como el juego móvil más descargado a nivel global, además de recibir el premio “Mejor Juego de Votación Popular” en Google Play. El crecimiento continuó en los años siguientes, con picos de usuarios activos diarios que en 2020 superaron los 80 millones y, más adelante, alcanzaron cifras superiores a 150 millones.
En lo económico, para finales de 2019 Free Fire ya había recaudado más de mil millones de dólares a escala global, consolidando a Garena como un pilar dentro de Sea Limited. En 2021, la empresa lanzó Free Fire MAX, una versión independiente con texturas de mayor resolución y mejoras gráficas, diseñada para usuarios con equipos más potentes, pero que mantiene el juego cruzado (cross-play) con la versión original para no fragmentar la base de jugadores.